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La Coctelera

artismo

10 Septiembre 2005

El mito de las razas humanas.


Racista es quien cree en razas humanas. Y científicamente, estas no existen.
Todo empezó cuando en 1775 el anatomista alemán Johan Friedich Blumenbach clasific a los seres humanos en cinco grupos raciales (caucasianos, mongoloides, etíopes, americanos y malayos, que incluían a los polinesios, melanesios y aborígenes australianos).
Fue a principios de la década de los 80 cuando los genetistas observaron que hay mayores diferencias genéticas entre sur-europeos y norte-europeos que entre los sur-europeos y norteafricanos... Y así, con miles de muestras de adn, se demostró que genéticamente no hay más raza que la humana.
Son varios los llamamientos de los científicos a diarios, foros, insistiendo en el error; sin embargo, socialmente son muchos los interesados en mantener vivo el mito de las razas humanas.

servido por artismo 140 comentarios compártelo

140 comentarios · Escribe aquí tu comentario

jessyka

jessyka dijo

muy buena la pag.... sirve para chaamuyo ja

23 Octubre 2007 | 12:32 AM

Leo

Leo dijo

Por eso mismo. No hay nada de humano en nosotros. La palabra humano es un termino inventado a causa de que no hay otra palabra con que describirnos. Solo tiene un valor cultural nada mas. Ese que se pone a hablar sobre humanidades es un farsante.

11 Enero 2008 | 11:21 PM

paula

paula dijo

saben donde consigo el mito el origen de la raza

12 Marzo 2008 | 03:11 AM

yuleisi

yuleisi dijo

es muy buena la definicion

10 Octubre 2008 | 10:21 PM

lisbeth

lisbeth dijo

las razas exsisten no publiquen eso
ustedes fueron de esos seres o
no ustedes tienen que creer en los
antepasados ¿ustedes por que
publican eso?berdad

30 Abril 2009 | 02:06 AM

valery puello

valery puello dijo

pues me parese una bobada estar poniendo con prejuicios todos somos hijos de dios y el nos creo para algo para mi la raza es solo que una persomna tiene un color de piel dirente ok debemos respectar a los demas y acectarlos tal y como son ok

9 Mayo 2009 | 11:59 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

La moral es una cuestión de elección, podemos elegir una moral agradable (pero falsa) o una moral virtuosa ( verdadera) que sea más difícil de conseguir, pero no podemos elegir sus consecuencias, que son nuestra propia destrucción.
El hombre prefiere las ideas agradables, a las ideas ciertas; por esto las ideas falsas tienen tanto predicamento a nuestro alrededor y no sólo para algunas personas, sino para la mayoría de ellas. En los periódicos, en la radio, en las escuelas y universidades, en todas partes el error es predominante y está seguro y confortablemente escondido en la opinión pública, que está a su lado.
No hay nada más racista que destruir las razas mediante el mestizaje racial y acabar con la variabilidad racial de la humanidad que supone una riqueza, ante esto se yergue la Ciencia Racial, según ésta se debe conseguir mediante el desarrollo total de las características físicas y espirituales de la persona, que están inscritas en los genes.
Si buscas racista en el diccionario puede que encuentres lo siguiente, racista es aquella persona, que cree que existen diferencias cualitativas entre las diferentes razas y que estas diferencias son heredables. Si estás de acuerdo con esto, entonces tú también eres racista.
La ciencia Racial es el convencimiento de que se debe considerar positivo y necesario para el desarrollo total físico y espiritual del hombre, el mantenimiento de la armonía natural en las características genéticas cada pueblo .

Surge el concepto de Raza de la necesidad de definición y análisis de unas realidades observadas en la vida de las especies. Tales realidades están profundamente marcadas por las que se observan y manifiestan en la realidad. Dando lugar a la Antropología para el estudio de las especies y sus hábitats.

Así pues Ciencia Racial es:
1. Establecer categorías entre los diversos pueblos.
2. No buscar solamente el desarrollo físico o solamente el espiritual del pueblo mediante cualquier tipo de medida que pretende separar estas dos facetas de la persona.
3. No ignorar la base genética y biológica de la razas, intentando interpretar las razas en un sentido antifísico, que equipare las razas a características de estilo espiritual de base genética.
4. Según la Ciencia Racial, la forma de ver la cultura, la forma de ver el arte, en definitiva la cosmovisión y la convivencia social, están determinadas, por la base racial del Pueblo. Walter Darré, alemán de origen francés nacido en Buenos Aires, según su teoría Blut und Boden (Sangre y suelo), dice lo siguiente: Lo que somos y lo que como pueblo aún podemos llegar a ser, eso lo determina nuestra composición étnica.
5. Desde un punto de vista de la Ciencia Racial definimos la Ciencia Racial como el movimiento político-cultural que tiende a la conservación de la pureza de las diferentes razas.
6. La Cultura y la Raza están intrínsecamente unidas, a cada Cultura le corresponde una Raza y a cada Raza le corresponde un Cultura. A diferentes razas les corresponden diferentes culturas y con la mezcla racial desaparecen esas manifestaciones culturales.
7. La separación racial (aparheid (desarrollo por separado)) no significa a negarse a apoyar a otros pueblos de diferente raza a la nuestra, pero este apoyo no debe implicar la mezcla racial, ni la influencia cultural.
8. El europeo tiene una mayor capacidad de creación demostrada históricamente.
9. Los problemas a los que el mundo blanco europeo se ve abocado son: recesión demográfica, falta de política eugenésica, mestizaje e invasión de otras culturas y razas, decadencia de nuestra sociedad y costumbres.
10. Es científicamente absurdo hablar de que la diferenciación entre razas e individuos se debe a los agentes externos. De un individuo atrasado ninguna educación sacará un alto grado de capacidad o sensibilidad, Pero de un individuo dotado y sensible con muy pocos medios logrará destacar y salir a flote. La constitución genética marca los límites y el sentido y no los medios externos.
11. Las diferencias raciales afectan totalmente a toda la constitución física, son a su vez definitorias de la cosmovisión de sus componentes.
12. En botánica y zoología, se realizan mestizajes de unas razas con otras para intentar conseguir nuevas razas que tengan mejores cualidades que sus ascendientes. Estos mestizajes provocan infinidad de elementos no deseables y poquísimos deseables, pero el investigador elimina los malos resultados seleccionando solamente los pocos buenos. Este método es inviable en la especie humana, debido a la imposibilidad Ética de proceder a la eliminación de los malos resultados. Es por esto que, el mestizaje produzca una grandísima cantidad de productos descentrados, inferiores a los padres, sin equilibrio psíquico, con contradicciones internas, que sería letal para las culturas de las razas de origen. Las razas europeas no deben mezclarse de ninguna manera, si desean conservar, su cosmovisión, su arte y su cultura y porque no decirlo su aspecto físico.

5 Junio 2009 | 04:57 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

Hay uno que dice que los españoles nos parecemos más a los norteafricanos que a los europeos de occidente, a él va dedicado lo siguiente:

Índice racial, filiación genética según la proporción de los grupos sanguíneos:

Vascos 37,91
Portugueses 6,10
Holandeses 3,5
Belgas 4,4
Españoles 3,87
Suecos 4,7
Daneses 3
Franceses 3,5
Austriacos 2,7
Alemanes 4,5
Armenios 2,1
Ingleses 4,5
Italianos 4,3
Griegos 2,5
Búlgaros 2,6
Rumanos 2
Árabes de Tunicia 1,5
Húngaros 1,6
Rusos 1,3
Judíos españoles 1
Egipcios 1,2

En cuanto al índice racial se puede comprobar que el valor dado para los españoles está comprendido entre los holandeses, franceses, lo que demuestra claramente nuestra pertenencia al grupo racial indoeuropeo, nada de fábulas acerca de que nuestra raza es una raza mezclada.

Según el Índice Racial, la situación de los españoles es la siguiente:
Vascos, Portugueses, Suecos, Alemanes, Ingleses, Belgas, Italianos, Españoles, Franceses, Holandeses, Daneses, Austriacos, Búlgaros, Griegos, Armenios, Rumanos, Húngaros, Árabes de Tunicia, Rusos, Egipcios, Judíos españoles.

Como se puede comprobar estamos entre el núcleo nórdico lo Italianos, los Españoles y los Franceses.

Después de esto demuéstrame que no somos europeos.

5 Junio 2009 | 04:59 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ETNOMASOQUISMO I:

ETNOMASOQUISMO (Desprecio a la propia identidad, como pueblo, como raza, como religión)

La gran mayoría de los blancos de los países occidentales, no son conscientes de lo que es el etnomasoquismo.

El etnomasoquismo es: Un pensamiento igualitario, que lo abarca totalmente todo, llevando el odio contra la propia etnia hasta sus últimas consecuencias, está basado en que no se puede criticar, ni censurar, ni denunciar a cualquier raza, religión, cultura, etnia, siempre y cuando no se trate de la propia. De tal modo que sucede que no se pueden expresar sentimientos o censuras contra los grupos islámicos (islamofobia), pero no así, criticar a las religiones cristianas (cristianofobia), y sin embargo está muy bien vista la eurofobia, fobia contra los europeos.

El antirracismo es fanatismo y no olvidemos que los peores fanatismos son los que se suelen presentar como una tolerancia, el antirracista odia a las razas, es él el verdadero racista, el antirracismo ha devenido como una nueva religión. Los fanáticos antirracistas postulan que no existen las razas humanas, solamente la raza humana (especie humana). Sus antitesis pueden resumirse en los siguientes puntos:

1. La diversidad biológica de las grandes familias de la población humana es un hecho incontestable; esta diversidad es una riqueza, es el núcleo de diferentes civilizaciones.
2. Negar la existencia de razas es un error intelectual peligroso, pues niega los mismos fundamentos de la antropología y coloca el concepto de “raza” en el rango de tabú, en algo mágico, cuando en realidad es un hecho banal.
3. Una sociedad multirracial y por necesidad una sociedad multirracista. No se puede hacer cohabitar sobre el mismo país, con su civilización nada más que a poblaciones biológicamente emparentadas, con pocas diferencias étnicas. Así, mientras que la ideología oficial, lo políticamente correcto, niega el concepto raza, mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.

Los fanáticos antirracistas, niegan la realidad del concepto raza, son favorables al mestizaje (¿no decían que no existían las razas?). De forma dogmática se empeñan en demostrar “científicamente” que las razas no existen, y que por tanto la modificación del substrato biológico en Europa, solamente tendrá efectos positivos. Se niegan las diferencias raciales pero se pone el punto en las discriminaciones raciales positivas.

El sociólogo negro sudafricano, de etnia Zulú, Kredi Mutwa, escribía en su libro My People: “Negar las diferencias fundamentales entre los negros y los blancos, es negar la naturaleza y la vida. Es tan estúpido como decir que la feminidad y la masculinidad no existen. Aquí se descubre una falta de sentido común en el espíritu occidental. El hombre negro acusa en sí mismo más que el blanco su personalidad racial y es por naturaleza más reticente a aceptar la utopía de un hombre universal”

5 Junio 2009 | 05:02 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ETNOMASOQUISMO II:

¿Por qué no se toca el tema racial?

Auto Odio Inducido y Doble Discurso

En la actualidad, fuerzas poderosas con intereses muy definidos han desfigurado y corrompido el tema racial de tal manera que su discusión seria es casi inexistente, y solo se da en grupos reducidos de personas racialmente concientes que son ignorados o directamente censurados por los medios masivos de comunicación.

Son estos mismos medios masivos los utilizados por las fuerzas antes mencionadas para crear un clima de histeria irracional en las masas en lo que respecta al tema racial.

Los efectos que esta histeria artificial producen en las masas son diferentes según el grupo racial al que pertenezcan, ya que lo que buscan las fuerzas anti-raciales es crear un doble discurso.

Este doble discurso parte en todos los casos de la falsa creencia implantada en las masas de que el tema racial es siempre sinónimo de muerte, sufrimiento, opresión, genocidio, egoísmo y dominio cruel de una raza sobre otras.

El doble discurso se da cuando las fuerzas anti-raciales asignan el papel que cada raza asume como propia en su inconsciente colectivo.

Mientras se adoctrina a las masas de raza blanca de forma tal que crean que todo el mal del mundo proviene de ellas, tildando a su raza de opresora y siniestra y creando un sentimiento de culpa que lleva a un auto-odio que suprime cualquier posible manifestación de orgullo racial o defensa de su identidad, a todas las demás razas se las lleva a identificarse con los supuestos oprimidos, generando en ellos un sentimiento de revancha, desprecio y hasta odio por el blanco al que ven como fuente de todos sus males y desgracias.

El resultado es una raza blanca moralmente debilitada cuya voluntad de defensa y su orgullo se encuentran anulados por el auto-odio, frente a un conjunto de razas ajenas cebadas por propaganda que las lleva a justificar cualquier ataque, exigencia o reclamo violento contra la primera.

Para rematar cualquier resto de posible resistencia a estas ideas, se ha impreso en la mentalidad occidental el dogma del igualitarismo. Este consiste en la negación de toda diferencia racial fuera del aspecto físico, y en la creencia en que las diferencias culturales y sociales existentes se deben solo al entorno, negando la indudable influencia genética en el desarrollo de las civilizaciones.
Algunos igualitaristas algo mas fanáticos incluso niegan la misma existencia de las razas, cerrando así cualquier posible discusión del tema.

Se lleva de esta manera a las masas blancas a vivir en un mundo de fantasías en el que, supuestamente, los grupos raciales se pueden mezclar o pueden ser reemplazados unos por otros sin que se pierdan para siempre costumbres y tradiciones y sin que se produzcan cambios sociales y culturales de importancia.

Esta creencia en la igualdad y fungibilidad racial da pie a que las poblaciones blancas presenten menos resistencia a oleadas migratorias racialmente ajenas creyendo que el comportamiento de estos inmigrantes será el mismo que el del nativo blanco, y que su adaptación social es factible y se dará de forma totalmente armónica.

Luego, cuando aparecen los inevitables problemas de incompatibilidad racial, principalmente la inadaptabilidad, el crimen y la degradación del ambiente social, siguiendo las reglas del doble discurso racial se le echa la culpa al blanco, quien la acepta con vergüenza debido al reflejo de auto-odio que ya tiene programado en su mente lavada por los medios del Sistema.

Basándose en el dogma igualitarista se promueve también la mestizaje, dando nacimiento a individuos genéticamente ajenos a la población blanca nativa, que no podrán sostener ni desarrollar la cultura de la nación de su progenitor blanco, y cortando además una línea de ancestros puros de miles de años de antigüedad.

Todo esto, sumado a la mentalidad liberal-individualista que pesa sobre occidente en la actualidad, lleva a que todo blanco que plantee la defensa de su nación, sus costumbres y su pueblo y considere siquiera analizar objetivamente la aplicación de normas raciales en su sociedad o demostrar orgullo racial, sea considerado una persona criminal, enferma y despreciable por el mismo pueblo al que intenta defender.

En cambio toda demostración de orgullo racial, exigencia incoherente e incluso acto de violencia con motivos raciales contra blancos en tierras blancas, son justificados y aplaudidos incluso por los mismos blancos cuando son realizados por elementos racialmente ajenos, considerándolo un justo acto de retribución por la maldad que, según la propaganda vertida constantemente en las masas, los blancos practican contra los demás.

Queda así configurado el escenario que desembocara, a menos que esta situación se empiece a tomar en serio, en la extinción de la raza blanca por mestizaje y exterminio.

De no hacer algo desapareceremos pronto de la faz de la tierra junto con lo que queda de nuestra cultura, costumbres y valores, siendo reemplazados por una masa mestiza sin ningún tipo de identidad, sin rumbo ni destino común y sin personalidad, y por lo tanto mucho mas fácil de dominar por la nueva aristocracia mundial que derivaría de los actuales lideres e ideólogos del Sistema.

"Si querés conocer la verdad, escucha esas idéas por las que los hombres son perseguidos al mostrarlas

5 Junio 2009 | 05:03 PM

Hern¡menegildus

Hern¡menegildus dijo

ETNOMASOQUISMO III:

El antirracismo tiene la misma obsesión por la raza que el cura puritano por el sexo. Hoy, el sexo se muestra tanto como una industria como la raza es violada y disimulada. Pero en realidad este disimulo esconde una presencia obsesiva del concepto. El antirracismo ha devenido una especie de meta-religión, una forma perversa e inconsciente de racismo, en todo caso el signo de una obsesión racial. ¿Pero qué es en el fondo el racismo? Nadie lo sabe explicar ni definir. Como en todos los vocablos abusivos y con fuertes cargas afectivas, la palabra en sí carece de significación. Se le confunde con la xenofobia, y se habla así del racismo mutuo de los croatas, los serbios y los bosnios, cuando sus disputas son de carácter nacional y religioso, pero no racial.
Aquí las posiciones interesantes son las de Claude Lévi-Strauss en su opúsculo "Raza e Historia" y de Zoulou Kredi Mutwa, autor del famoso ensayo "My People", que fue la más pertinente crítica tanto del apartheid sudafricano como del modelo de la sociedad multirracial. Pero esta fue igualmente la opinión de Léopold Sedar Senghor, que teorizó sobre las nociones de "civilización negro-africana" y "albo-europea". Estas opiniones son clasificadas en la actualidad como gravemente incorrectas.
Sus tesis pueden resumirse en estos puntos:
1) La diversidad biológica de las grandes familias de la población humana es un hecho incontestable; esta diversidad es una riqueza, es el núcleo de civilizaciones diferentes.

2) Negar el hecho racial es un error intelectual peligroso, pues niega los mismos fundamentos de la antropología e instala el concepto "raza" en el rango de tabú, en paradigma mágico, cuando en realidad es una realidad banal.
3) El antirracismo obsesivo es al racismo lo que el puritanismo a la obsesión sexual. Una sociedad multirracial es por necesidad una sociedad multirracista. No se puede hacer cohabitar sobre el mismo territorio y sobre la misma área de civilización mas que a poblaciones biológicamente emparentadas, con un "mínimum" de diferencias étnicas.

Globalmente, las tesis de Levy-Strauss, de Kredi Mutwa y de Léopold Senghor concluyen que la humanidad no es una "mobylette", y que no marcha con mixturas. Así, mientras que la ideología oficial niega el concepto de raza, en verdad lo está reconociendo y fortificando.
La sociedad francesa no reconoce que el hecho racial se le impone, se proclama por todos sitios, empezando por los inmigrantes. En los suburbios y en las "zonas sin derecho", los franceses autóctonos son tachados despectivamente como "galos", o, más frecuentemente, como "quesitos" ("petit fromages"). Mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.

Es evidente que las "razas puras" no existen y que el concepto no tiene sentido biológico, pues toda población es producto de un "phylum" genético muy diverso. Pero esto no quita existencia al "hecho racial", ni a las razas. Incluso una población mestiza constituye un hecho racial, y no se puede decir que en Sudamérica o en las Antillas el mestizaje haya creado nuevas razas. Los antirracistas, que niegan la realidad del concepto de raza, son favorables al "mestizaje", militan por la "mezcla de las razas", y niegan por tanto su propia realidad. ¿Entienden quizás que con el mestizaje las razas dejarán de existir? De forma dogmática se empeñan en demostrar "científicamente" que las razas no existen, y que por lo tanto la modificación del sustrato biológico en Europa no tendrá consecuencia alguna, sino tan solo influencias benéficas. Esta es la tesis envenenadora del "totum cultural", en la que ni siquiera sus propagadores creen con seriedad.
De una parte la ideología oficial niega la existencia de las razas humanas, señalan las diferencias insignificantes en los cromosomas personales, pero por el otro la ley prohibe las discriminaciones raciales "en nombre de la pertenencia o no pertenencia a una raza, étnia o religión". Entonces, ¿las razas existen o no existen? En la simple lógica aristotélica o leibniziana, es un absurdo reprimir a quienes cometen un delito contra un sujeto jurídico que no existe de hacho.
Por otra parte se proclama la inutilidad de las distinciones raciales, pero se aplican legalmente cuotas de favoritismo racial. Se niegan las "diferencias raciales" pero se pone el punto en las "discriminaciones raciales positivas". Como toda realidad antropológica y, más generalmente, natural, el hecho racial no es un "hecho absoluto", pero es un hecho. Su negación actual por la ideología dominante constituye el signo y la prueba de que la cuestión racial ha devenido fatídica. Toda civilización enferma tiende a censurar la realidad de su mal y a hacer de ella un tabú. No se habla de sogas en la casa del ahorcado. La ideología hegemónica procede así con un trabajo de silencio, con un secreto de familia.
Léonine N´Diaye, en su obra "Le Soleil" (Dakar, 021121987), escribe: "Al igual que existen diferencias entre los pueblos blancos, entre los hispanos y los nórdicos, por ejemplo, también existe esa diferencia entre las etnias tribales africanas. La humanidad está dividida en grandes familias con su propia personalidad, cultura y hecho biológico”.
Entre los africanos, como entre los asiáticos la naturalidad del hecho racial no ofrece problemas. Se reivindica con toda tranquilidad. La negación psicótica del hecho racial en Europa se apoya en la esperanza de que disimulando el hecho racial puede purgar el pecado original del racismo y crear al mismo tiempo una sociedad idílica, un paraíso extraterrestre.
En el censo de la población francesa de 1999, el Instituto Nacional de Estadística no hizo ninguna referencia al origen étnico ni a la religión. Los franceses no debían conocer las cifras reales, Max Clos, presidente del instituto, explicó en Le Figaro (05/03/99): "Una comisión de sociólogos explicó que la menor referencia sobre el carácter étnico o religioso de una ciudad o un barrio podría provocar reacciones racistas. Las gentes tienden a creer que una mayoría de población magrebí o africana crea inseguridad". ¡Fantástico!… como si "las gentes" no se percataran ellas mismas de la realidad al andar por las calles. Este es un perfecto ejemplo de engaños al pueblo, de negligencia del poder y de “transparencia democrática”.
¿Por qué el enfermo desconoce su fiebre, por qué se niega a mirar el termómetro? ¿Porqué los poderes niegan que la inmigración es de hecho un cataclismo social, que está en marcha una colonización, por qué se comportan como si la emigración no existiese?

El Estado se ha vuelto de nuevo censor, a veces se refiere a las poblaciones afro-magrebíes como "representantes de la población que vive en la periferia"… asombroso eufemismo. El Instituto de Estadística niega el hecho étnico y racial y se niega a hacerse pregunta alguna sobre este hecho.
Los poderes públicos, atontados por la psicosis antirracista y el tabú étnico, disimulan voluntariamente las cifras de la inmigración. Pero al mismo tiempo, remarca sus contradicciones, como corresponde a toda ideología alejada de la realidad, pues implícitamente reconocen el carácter étnico de la colonización, reconocen que los inmigrantes rechazan la asimilación. Los poderes públicos colaboran con los inmigrantes colonizadores para moldear la opinión pública. Pues en una sociedad mediática las gentes creen menos en lo que ven que en lo que les inculcan los mass-media.

5 Junio 2009 | 05:04 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA I:

El error de la integración es total. En los colegios y liceos, los jóvenes inmigrantes afirman con violencia su nacionalismo, su islamismo y su odio a todo lo francés y europeo.

En enero de 1999, Le Figaro publicó el diario de a bordo de un profesor en los suburbios, un documento de total autenticidad que fue inmediatamente puesto en duda por los buenos espíritus.

Los liceos de la región parisina aparecía descrito como una verdadera fauna étnica, donde toda enseñanza era imposible, donde el cuerpo de profesores vivía bajo el terror diario, donde la violencia y la criminalidad estaban a la orden del día, y donde los liceos europeos sufrían el asalto de las bandas étnicas.

El autor del diario decidió abandonar la enseñanza tras ser agredido con seriedad repetidas veces por un mismo alumno, africano, frente al cual tuvo la imprudencia de amonestarlo en una ocasión. El diario ha sido publicado como libro recientemente.
Aquí, podemos leer cosas como estas: “Mi grupo se componía de un 50% de magrebíes, 18% de africanos, 10% de turcos, 10% de portugueses, 10% de franceses autóctonos y unos pocos asiáticos diseminados. En la práctica se dividía en dos grupos: los africano-magrebíes y los blancos, a lo cuales se arrimaban los asiáticos buscando protección.
Cuando el autor del libro fue agredido por su alumno negro (cinco meses de suspensión de trabajo), la dirección del colegio no le apoyó, acobardados frente al agresor. En el anuario del colegio, el director anotó estas palabras que bien pudieran pasar a formar parte de una antología de la falta de vergüenza: “Durante este curso, la situación personal del señor Reval no le ha permitido abordar con serenidad su relación con los alumnos”.
La descomposición de la escuela republicana está causada por una razón que las autoridades no ignoran, pero que no se atreven a abordar: la escuela pública no cumple en absoluto con su rol de integración, más bien es un reflejo perfecto del estado general de lucha étnica.
El contraejemplo lo encontramos en regiones como Saintonge, Périgord o Finisterre, donde la calidad de la escuela primaria pública es la misma que a principios de siglo. Cuando observamos las fotografías de las clases y se examina la composición étnica de las mismas, se comienza a comprender. En toda Francia, la degradación de los niveles es exactamente proporcional al carácter multiétnico de las clases. Estoy dispuesto a atender las estadísticas que me demuestren lo contrario y a oír una explicación intelectualista y políticamente correcta a este extraño fenómeno.
En París, yo mismo realicé una encuesta en el Liceo Jean-Baptiste Say, donde la proporción de magrebíes es de un 15%, y la de inmigrantes en total del 20%. Estas son las palabras de un profesor anónimo: “No encontramos solución a los problemas. Respetamos los programas oficiales y la violencia era controlable. Hemos acogido solamente el mínimo oficial de extranjeros que señala la ley. Pero aun así los problemas han comenzado a surgir.
Los nuevos alumnos rechazan los grupos propuestos y se reagrupan por su origen étnico. La primera de mi clase es una chica tunecina, quiero decir de origen, pues es jurídicamente francesa. Pero ella se dice a sí misma “árabe” y “musulmana”. Aprende, pero no ofrece nada, no aporta nada. Su pertenencia a Francia no le importa, ni tiene significación alguna. En un futuro próximo, comenzaremos a tener tensiones serias”.
Es imposible transmitir un saber y unos valores comunes a una población escolar heteróclita. Una educación carece de sentido si no comporta una perspectiva histórica, enraizada en una historia y orientada hacia el destino de un pueblo. Una educación es inviable si no va dirigida a los seres humanos reales, compartiendo una identidad homogénea, no a “niños de ninguna parte”.
La transmisión de una cultura no es posible sino en un bloque étnico relativamente homogéneo. La ceguera de la ideología republicana igualitaria es total. Los hechos están ahí. La educación pública, la transmisión del saber y de la cultura, son los ejes de una civilización. En este dominio las soluciones asimilacionistas (”Todos somos franceses) como las soluciones etnopluralistas (”a cada uno su enseñanza”) son irrealizables. Ninguna educación podrá abolir las referencias étnicas, y menos si se funda en los mitos de la mundialización, que no es sino la resurrección de las temáticas internacionalistas de otros tiempos.
Los responsables políticos de la educación nacional, ministros o secretarios de Estado, se empeñan, tras veinte años de fracasos, en sus propios consuelos de minimizar el desastre.
El cargo elegido para la señora Sègoléne Royal: “ministra delegada en el cargo de la enseñanza escolar”; el simple cargo oficial de “enseñanza escolar” da una imagen del caos lingüístico. Las medidas de la señora Sègoléne pronto se encaminaron en aumentar el cupo oficial obligatorio para alumnos inmigrantes, pero no dudó en matricular a sus hijos en los mejores liceos privados. Su comportamiento devalúa su propio discurso,.
El psicoanalista americano Samuel Rosenzweig escribió: “un individuo que personalmente es incapaz de integrarse en un sistema cualquiera –escuela, empresa, trabajo a cumplir, seducción a obrar, etc.- se revela contra ese sistema y lo declara enemigo y obstáculo injusto, transformándolo en objeto de destrucción” Rosenweig había estudiado la situación de los jóvenes negros en Los Angeles, remarcando su complejo de inferioridad hacia la “civilización blanca”, que se traducía en hostilidad y resentimiento. Los celos se transformaban en odio. Los americanos, durante los años sesenta, decidieron que la causa del fracaso escolar de los negros estaba en la discriminación y en el ghetto escolar; de este modo impusieron la escuela multirracial. Error total, evidentemente.
El alarmista informe Dubet sobre el Colegio (en realidad sobre los colegios y liceos multirraciales), actualizado en mayo de 1999, confirma como un hecho el rechazo de la gran mayoría de los jóvenes inmigrantes a dejarse instruir por profesores de origen europeo, a aceptar una disciplina (aun deficiente) proveniente de una educación nacional considerada como emanación de un Estado extraño y enemigo.
Mónica Vueillat, secretaria general de la FSU, declaraba: “Los educadores han inventado ya mucho, han dado ya todo, están al borde de la ruptura”. En realidad, están recogiendo lo que otros han sembrado.
Otros empiezan a hablar de crear programas especiales para los hijos de inmigrantes afro-magrebíes, pero claro, según la lógica de la “discriminación positiva”. O sea: la ideología dominante se muerde la cola; jamás podrán explicar por qué la tasa de analfabetismo es cuatro veces mayor entre los afro-magrebíes que entre los europeos autóctonos, incluso entre clases sociales equivalentes. Tampoco logran explicar la escasísima tasa de universitarios afro-magrebíes.
Roger Fouroux, presidente del Alto Consejo para la Integración, mostrando sus dogmas republicanos igualitarios, deplora que “nuestro sistema escolar está constituido de tal forma que un hijo de inmigrante no tiene posibilidades de acceder a la enseñanza universitaria”. Y para solucionar este problema propone toda una serie de medidas, antirrepublicanas y antiigualitarias, fundadas en el principio de la “discriminación positiva”, es decir, un favoritismo hacia los inmigrantes a la hora de elegir plaza en las universidades.
Fouroux jamás ha puesto en duda estos principios simplemente por que es un racista, sin saberlo, pero un verdadero racista. No existe mayor humillación para un hijo de inmigrante que el acceder a cupos artificiales, cuotas, trucos que le permitan instalarse en un sistema al cual en justicia no ha accedido por sus méritos. ¿Y si ocurriera que la mayor parte de los jóvenes inmigrantes no estuvieran interesados por la Universidad? ¿Les tendríamos que hacer estudiar a la fuerza? El señor Fouroux, como todos sus pares, desconoce completamente la realidad social, cultural, étnica, antropológica de los inmigrantes, que sólo ve por la televisión.

5 Junio 2009 | 05:30 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA II:

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA III:

La guerra étnica ya ha comenzado, ha tomado la forma de una guerrilla urbana larvada: incendios de automóviles, de comercios, agresiones repetidas a europeos, ataques al transporte público, emboscadas a la policía o a los bomberos. La delicuencia de los jóvenes afro-magrebíes es también un medio de conquista de territorios y de expulsión de los europeos en el interior del territorio estatal francés. No está motivada únicamente por razones de simple criminalidad económica.
A partir de los suburbios, se crean enclaves o "zonas sin derecho". Desde la población alógena alcanzó cierta proporción, la delicuencia ha hecho emigrar a los “petits blancs”, acosados por la bandas étnicas. Se calculan en más de 1.000 estas zonas en Francia. El fenómeno de parcelación del territorio puede sugerir que estamos entrando en una nueva Edad Media. Pero también encubre un proceso de colonización territorial, proceso que hace pedazos las utopías izquierdistas del "mestizaje étnico".
Las élites intelectuales francesas, que suelen vivir en las caras barriadas reservadas a los blancos, siempre han propuesto el mestizaje social en las zonas urbanas. El mestizaje funciona de forma muy diferente entre las clases sociales de origen europeo. Entre las élites, que niegan las diferencias étnicas, no existe problema alguno en abandonar amplias zonas urbanas a las mayorías emigradas. En estos casos se habla de "fractura social", cuando la realidad es que se agita una fractura racial y etno-cultural.
Los políticos invocan vagas causas económicas, cuando en realidad se agitan causas étnicas muy transparentes. Peor aun: culpabilizan de "petits blancs" a las clases populares, que se quejarían, por pura exageración, ante "fantasmas", por evidente racismo. Ellos serían los responsables de la formación de "ghettos". Pero, en propiedad, no se trata de ghettos, sino de territorios conquistados y de colonias.
Un ghetto es una zona relegada a una población que sufre un ostracismo. Hoy, en Francia, son la poblaciones alógenas las que han conquistado, por la fuerza, sus espacios territoriales. Hablar de ghettos es presentar a los inmigrantes como víctimas, mientras que por el contrario son los actores voluntarios de sus espacios autónomos. Hablar de ghettos deja entender que se está hablando de miseria, de pauperismo en las "zonas sin derecho" cada vez más numerosas. Al contrario, la economía criminal, centrada en la droga y en la reventa de bienes robados, así como otros recursos legales o fraudulentos, hacen que estas poblaciones accedan a un nivel de vida confortable, a veces superior a los de un asalariado francés.

Las iglesias, la mayor parte de los partidos, una miríada de instituciones y asociaciones, el mundo del show-business, durante años, han abogado por la instalación de emigrantes, por la apertura de fronteras y por la inexpulsabilidad de los clandestinos. ¿Animados por un cierto etnomasoquismo? ¿Por xenofilia? ¿Por ingenuos adalides de la religión de los derechos humanos? ¿Por snobismo antirracista o políticamente correcto? ¿Por voluntad deliberada de mestizar Francia y Europa, por odio a la "pureza étnica" europea? Sin duda, un poco de todo. En todo caso se constata una mezcla de fatalismo cara a la inmigración incontrolada y ante la ya declarada incontrolable. Un fatalismo de pulsiones autodestructivas hacia el pueblo propio. “¿Sí, invadidnos, nos hacéis un favor!
En agosto de 1999, Yaguine y Fodé, dos colegiales guineanos, se introducían en el tren de aterrizaje de un airbús y fueron encontrados muertos por hipotermia. Entre las ropas de uno de ellos, se descubrió una carta interesante en ella pedían asilo por razones de guerra (no hay guerra en Guinea) y debido a la miseria de sus familias (las investigaciones demostraron que pertenecían a la clase alta de su país). Entre los creadores de opinión se dispararon las alarmas. Si habían muerto dos niños, habían muerto por nuestra culpa, por nuestra negativa a acoger sin discusión a todos los "pobres" del continente negro. Inmediatamente después, como demuestran los archivos, las llamadas asociaciones antirracistas se lanzaron en una campaña de crítica hacia los controles aduaneros en los flujos migratorios en Europa (los más laxistas de todo el mundo) y en una crítica de la egoísta Europa (cuando ahora que se agotan los fondos de ayuda al Tercer Mundo, Europa se ha mostrado la más generosa). Para muchos de los responsables africanos, el discurso consiste en forzar las puertas de Europa a cambio de un chantaje moral. Hablamos de la colon ilación por la mendicidad y la compasión.
El 4 de agosto de 1998, una adolescente menor de edad fue violada y después abominablemente torturada por dos jóvenes africanos que se la encontraron por la calle preguntando una dirección. Después de los hechos, orinaron simbólicamente sobre su cuerpo martirizado. La chica murió a causa de la hemorragia provocada. Su calvario y su oración fúnebre se resumieron en dos líneas pintadas por los asesinos con la sangre de la chica en la pared, que aparecieron fotografiadas en el semanario "Le Parisién", el 05/08/98: "chiens écrasés" ("aplastad a los perros"). La chica no era guineana, sino polaca. Se llamaba Ángela... Para mí, la memoria de Ángela vale mil veces más que la de Fodé y Yaguine.
No me cansaré de señalar que la mayoría de los inmigracionistas colaboradores y sus cabezas de fila proceden de la burguesía o pertenecen a las clases sociales perfectamente preservadas del contacto con las poblaciones alógenas, totalmente protegidos de la criminalidad en general. Su desprecio, su ignorancia de las condiciones de vida y de cohabitación del pueblo europeo real, de los "petit blancs", es inconmensurable.
Esta nueva izquierda, convertida al capitalismo, defiende con garras un socialismo virtual y un inmigracionismo real. En este cocktail, es difícil adivinar la parte de imbecilidad, de altruismo alucinatorio, de snobismo antirracista, de etnomasoquismo y de (peor todavía) cálculo político. El sentimiento que domina entre los colaboradores es el mismo que atrapó a las élites declinantes romanas en el siglo III: la ruindad y la cobardía, y un egoísmo indiferente hacia su propio pueblo y hacia sus generaciones futuras. La historia retendrá que los europeos, y concretamente sus burguesías declinantes, fueron los primeros responsables de la colonización de Europa y de su submersión demográfica. Para resolver el problema, problema del que surgirá el caos, no hay otra solución, por un medio o por otro, que reducir al silencio a los colaboradores, a los lobbies inmigracionistas, que son las causa primera, tras 30 años, de nuestra colonización. El enemigo-colonizador, es un enemigo estimable, un enemigo que juega su juego. Pero los colaboradores que atentan contra su campo, que apuntan sobre su propio objetivo, no merecen, como decían DE Gaulle y el emperador Diocleciano, gracia alguna.
La política de ghettos es imposible: los territorios urbanos no son los suficientemente grandes, ni los medios de transportes lo suficientemente lentos para impedir las fricciones étnicas. Ciudades como Roubaix, Mantes-la-Jolie, Créteil, Le Val-Fourré, hoy en día son patrimonio de las poblaciones alógenas, no son ghettos, centros urbanos casi prohibidos a los europeos y focos de enfrentamientos raciales. En América, las zonas de mayoría no-caucásica (que dicen allí) suelen estar rodeadas de cordones sanitarios y no ofrecen mayores problemas. Los Estados Unidos, después de todo, desde su origen, son un país de inmigración y de impermeabilidad étnica; este es el fundamento de su contrato social.
La política del mestizaje étnico es también imposible; y no sólo en Francia, sino en todos los países del mundo. Presa de un repentino impulso de demagogia social, la alcaldía de París se embargó, durante los años ochenta, en construir bloques y barrios enteros, cómodos y a bajo precio, reservados, en nombre de una "discriminación positiva" que no se atreve a llamarse por su nombre, sólo a familias africanas y magrebíes, con el fin de "apaciguar las tensiones" y de "favorecer la integración" de estos "franceses de hecho". Diez años después, podemos leer en la revista "Paris-Le Journal", editada por el ayuntamiento, las siguientes noticias: "La delincuencia continúa en progreso. 284.663 crímenes y delitos en 1998 contrastan contra los 272.145 denunciados en 1997. Esto señala un aumento del 4,6%, es decir, el doble de la media nacional.
Tomemos el ejemplo de la nueva África del Sur, fundada sobre el mito de la cohabitación multirracial. Tras la abolición del apartheid y la instauración del poder negro, la inseguridad es tal, la criminalidad negra ha subido a tales alturas que los blancos, los asiáticos, los zulúes y los xhosas se atrincheran a cal y canto en sus zonas respectivas. La paradoja de la nueva Sudáfrica es que tras la abolición del apartheid, el apartheid es ahora un hecho más fuerte y presente que nunca.

Los franceses, no soportan ya vivir en las zonas donde la concentración de afro-magrebíes es mayoría o es muy fuerte, por el hecho del comportamiento mismo de las poblaciones. Ningún voluntarismo estatal podrá hacer ya nada contra esta negativa a la integración, que ya no podrá ser más decretada ni financiada. Es la lógica de los ghettos de Los Angeles, donde ningún coreano aceptará bajo ningún pretexto la instalación de ningún negro en sus zonas. Pero el Estado francés no ha admitido nunca las realidades étnicas, como otros negaron la esfericidad de la Tierra. Hablando de las "zonas desfavorecidas" (y por lo tanto irrigadas por la mano financiera de los contribuyentes), el diputado Cardo explica: "El mestizaje social avanza muy poco. Las minorías sociales (que en su lenguaje quiere decir "étnicas") se refugian en las zonas donde la vida es difícil y la inseguridad fuerte. Y es difícil hacer regresar a las gentes que abandonan esas zonas”.
¿Por qué no reflexionamos sobre los hechos siguientes? Los polacos, los italianos, los portugueses, los españoles que inmigraron masivamente a Francia durante los años sesenta jamás necesitaron de "políticas de inserción" para participar en la vida económica, para formar parte del tejido social, para escapar a la delincuencia. Con los africanos y los magrebíes, la misma asistencia social no puede evitar su aserción. Y aquí se descubre un problema. La ideología dominante no puede, evidentemente, admitir que la causa de esta inserción imposible no es ni social, ni económica, ni financiera, sino étnica. Si la inserción de los afro-magrebíes no funciona, no es porque la política de inserción esté equivocada, sino porque la misma inserción de estas poblaciones es consustancialmente imposible. La distancia etnocultural entre estas poblaciones y los europeos es demasiado extensa para que sea posible una cohabitación.
La misma perspectiva de ver crecer en Europa estos territorios, cada vez mas extensos, ocupados por comunidades alógenas que, a partir de estos reductos, quieren irradiarse, es inadmisible. Los poderes públicos se despreocupan de las dramáticas consecuencias que están creando. Se aferran al dogma inefectivo de la integración y de la dispersión de la población contra la formación de ghettos, en nombre, por otra parte, de una política pro-islámica que es la menos efectiva para impedir la extensión de las "zonas sin derecho". Los poderes públicos, completamente desbordados e inconscientes del peligro, no realizan política alguna que no sea la del "dejar-hacer". Otros, más conscientes, dicen que estamos condenados a la extensión de las zonas territoriales alógenas.

En la vida, el hecho de reconocer que ciertos problemas no tienen solución, salvo la crisis, es una constante histórica. ¿Políticas de ghettos, políticas forzadas de mestizaje étnico? En los dos casos, un callejón sin salida. Desalentado, Gérard Dezempte, alcalde por el gaullista RPR en una comunidad de 8.500 habitantes, Charvieu-Chavagneux, tomada por la criminalidad asfixiante, declaraba a la prensa en enero de 1999, con una lucidez poco corriente: "Si se desea luchar contra los ghettos, es preciso cambiar de legislación. Hoy impera una noción de tolerancia, y el desequilibrio racial es tan pronunciado que nos conduce progresivamente a la guerra civil. Mi ciudad sufre de hecho la guerra civil". Para nuestra pequeña historia, anotemos que el consejo municipal de Charvieu-Chavagneux había votado, el 24 de septiembre de 1998, la organización de un referéndum sobe "la segregación de las poblaciones concernientes a las leyes HLM", llamadas por otro nombre poblaciones afro-magrebíes. El prefecto declaró las deliberaciones como ilegales, despreciando las 13.000 firmas presentadas por petición popular a favor del referéndum. Esta es la democracia moderna. ¿La "guerra civil", según las palabras de Gérard Dezempte…? Para salir de un atasco, es preciso construir accesos. Los medicamentos del "docteur République" ya han caducado. Es la hora de los cirujanos.

5 Junio 2009 | 05:35 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA AMENAZA DEL ISLAM:

No existe una forma moderada de Islam, dado que es una civilización teocrática donde rige la Sharia o ley islámica, cuando el Islam es mayoritario en un territorio, los cristianos tienen un estatus de inferioridad. El Islam no conoce la tolerancia, ni la reciprocidad, ni la caridad para el no musulmán.

La inmigración es una colonización poblacional, vivida como una revancha contra la civilización europea. La colonización de las maternidades es mucho más importante que las fronteras porosas.

Hoy, en Seine-Saint-Denis. Roubaix y otros departamentos de la región parisina, la mayoría de la población es de origen extranjero, no europeo. La integración de estas poblaciones es imposible.

Este proceso llevará a la banca-rota del sistema social del país, lo cual a su vez incrementa el riesgo de conflicto. Los episodios de vandalismo y anarquía de hace unos meses en Francia y otros países de Europa, fueron un preludio de lo que va a suceder para el 2020.

Siempre estamos buscando explicaciones socio-económicas y este no solamente el método marxista de pensar en los conflictos, también es el incorrecto. Los inmigrantes reciben masivamente ayuda estatal y a pesar de todo hay conflictos. La in migración portuguesa o española que llegó a Francia durante la década de los 30 y 40, no recibió ayuda estatal y esto nunca fue motivo de actos vandálicos o de violencia callejera por parte de este grupo de inmigrantes.

El profesor Loland, ganador del Premio de Economía francés y figura destacada dentro del mundo financiero, estima en 36 billones de euros anuales el gasto directo o indirecto que supone en la actualidad la inmigración para Francia.

No debemos olvidar que el Islam es, en principio hipócrita. El Corán ve lícito mentir en determinadas circunstancias. Es también perfectamente lógico el pensar que, a efectos prácticos y cara al resto de los franceses, los musulmanes quisieran aparentar su oposición a la violencia cuando realmente en su interior la apoyaban. Estas palabras fueron dichas por el Primer Ministro francés, Dominique de Villepin.

El Islam ve su misión desarrollarse en tres etapas: Dar al Suhi, etapa en zonas donde el Islam aún tiene que conquistar, Dar al Harb, zonas en proceso de ser conquistadas, Dar al Islam, zonas donde el Islam ya ha triunfado en subyugar al infiel o no-creyente.

Cada año se publica en Egipto un libro islámico. La edición de este año designa a Francia, Bélgica y al Reino Unido como territorios en etapa Dar-al-Harb. Ésta es pues, la situación actual. Uno no debería olvidar que durante los días que duró la violencia, dos iglesias católicas fueron quemadas y destruidas.

El imán de la Gran Mezquita de París, condenó los hechos pero no excomulgó a los responsables. También fue ésta la primera vez donde edificios públicos fueron atacados y destruidos; comisarías de policía, escuelas publicas, etc. Estos hechos han sido suavizados para el público pero tiene una significación muy importante. También es la primera vez donde ha muerto gente…cuatro para ser exactos.

En Canadá por ejemplo, los inmigrantes son seleccionados de acuerdo con sus profesiones, riqueza y potencial económico. Nosotros, hemos agrupado enormes cantidades de inmigrantes de origen tercermundista, provenientes de sociedades económicas rurales donde las costumbres y cultura son totalmente diferentes a las nuestras.

Japón esta económicamente en un nivel aproximado al nuestro, sin embargo apenas sí tiene inmigración y la que tiene cuenta con muy poco apoyo estatal.

Sin embargo en Francia, el número de jóvenes de origen extranjero se doblará en los próximos diez años. La integración no está funcionando. Los políticos se niegan a ver las catastróficas consecuencias de sus decisiones, la mayoría sólo piensan en sus carreras.

La población magrebí posee una clara estructura familiar con un padre y una madre. En el África subsahariana, predominantemente de población negra, esta estructura no existe. Las madres puede tener hijos con padres diferentes y los hijos no son criados por la familia sino por el poblado. Cuando este tipo de estructura familiar es exportada a ciudades europeas, inevitablemente produce conflicto. Ciudades como París no son poblados y la crianza de niños no es su responsabilidad. Los descendentes de estos africanos suele tender al crimen y terminan en centros penitenciarios. No saben quién es su padre y nadie se hace responsable de ellos. Su presencia en Europa es como una bomba de relojería.

Toda población con diversidad tiene problemas de criminalidad. Los dos países con menos criminalidad son los más homogéneos: Japón y Costa Rica. Aristóteles fué el primero en percibir que una sociedad no puede ser democrática y armoniosa si su población no es homogénea. Sin esta homogeneidad, se convierte en tiránica.

Informes policiales muestran que bandas criminales ayudan a financiar la insurgencia iraquí. Por supuesto no todos los criminales participan en este financiamiento, pero sí que existe. Y mientras tanto, las autoridades creen que pueden comprar la paz social.
Se estima en tres toneladas la cantidad de cannabis distribuida en París cada mes. Otra forma de financiación son el robo de vehículos y el trafico de productos electrónicos. La prostitución junto al tráfico de armas son también fuentes de financiación. Siempre que la policía descubre uno de estos arsenales, incluye no sólo armamento militar, también incluye armas de caza, ideales para la guerra urbana.

El Islam es imperialista. Históricamente ha intentado conquistar Europa dos veces. La primera vez fue rechazado por Carlos Martel en Poitiers en el año 732, la segunda vez en el siglo XVII fue derrotado a las puertas de Viena.

Tal y como se jactó una vez el ex presidente de Argelia, Houari Boumediene, el mundo islámico acarrea en el útero de sus mujeres las armas que mañana conquistaran Europa.

Europa también es despreciada porque se ha convertido en algo frágil y débil, lo cual nos convierte en presa fácil. Los musulmanes se encuentran ellos mismos en una sociedad moralmente degenerada.

Un filósofo se refirió al término hindú del Kaliyuga (Edad del Hierro). Según esta antigua profecía, llegará un tiempo donde los hombres se podrán casar con hombres y mujeres con mujeres, los reyes se convertirán en ladrones y los ladrones en reyes y donde las mujeres matarán a sus hijos en su útero. ¡Y bien!, no nos encontramos muy
Lejos de todo esto.

Nunca desde la caída del Imperio Romano, Europa había experimentado una situación más dramática. Europa afronta la mayor amenaza de su historia sin saberlo o más bien sin querer darse cuenta de ello.

Los europeos son invadidos, ocupados y colonizados por los pueblos del Sur y por el
Islam de forma rápida y masiva.

Los progres están cegados por ideologías decadentistas y nihilistas, que les hacen ver con optimismo una regresión de la cultura y de la educación al primitivismo y al materialismo. Tanto las clases políticas como las élites intelectuales son las
colaboradoras de este suicidio étnico.

La tesis que defiendo es que no se trata de una inmigración sino de una colonización y de una invasión que están modificando el fondo biológico y etno-cultural de Europa, sin embargo también defiendo que no hay que ceder a la desesperación, que los combates no hacen más que comenzar, que los pueblos del mismo origen deben unirse.

La destrucción de la base etno-biológica. El balance demográfico de la invasión alógena de Francia y de Europa es aterrador. Un demógrafo reconocía en un libro reciente, La Francia africana que si nada cambia en 2040 más del 50% de la población
Será negra o árabe.

Ya en Francia y en Bélgica el 25% de los escolares no son de origen europeo y más del 30% de los recién nacidos. Actualmente en Francia, de los 61 millones de habitantes hay muchos más de 10 millones de personas de origen extra-europeo, en constante crecimiento, con una natalidad muy superior a la de los autóctonos.

Cada año 100.000 no europeos son nacionalizados franceses y 300.000 alógenos, de los cuales la mayoría son ilegales, penetran en Francia, cuyas fronteras ya no están protegidas. La situación es la misma en toda Europa y estos hechos quizás anuncien el final de una civilización común. Evidentemente las clases dirigentes aparentan no ver nada.

Matemáticamente la raza blanca declina en el mundo entero, también en los Estados Unidos. Se dice que la superioridad tecnológica lo compensará, yo no lo creo: no existe otra riqueza más que los hombres. Una civilización se sustenta principalmente en lo que los romanos llamaban germen, es decir, la base etno-biológica, las raíces del árbol que alimentan la cultura y la civilización.
Esta invasión étnica masiva fue voluntariamente provocada en Francia y en Europa, a partir de los años 60, por el laxismo de los políticos tanto de izquierdas como de derechas, contaminados por las ideas trotskistas y marxistas, por el oportunismo de una patronal ávida de mano de obra barata, por la influencia de los intelectuales judíos que exigían una sociedad multirracial, por el imperativo de la religión de los derechos humanos, cuyo origen está en una laicización de la moral cristiana.

Los colaboradores de la invasión en Francia y en Europa, han instaurado un autentica preferencia extranjera en detrimento de los ciudadanos autóctonos: Los inmigrantes ilegales apenas son expulsados, se benefician de numerosas ventajas sociales y todo tipo de privilegios; en virtud del imperativo antirracista, son impunes y están protegidos por leyes discriminatorias, pese a que su presencia haya hecho explotar la criminalidad en proporciones nunca vistas; más de 1000% en cincuenta años.

Somos invadidos tanto por las maternidades como a través de las fronteras porosas. La inmigración, junto con el declive demográfico será también para Europa un desastre económico. El coste de esta inmigración ha sido evaluado en 18.000 millones de dólares al año para Francia.

A este fenómeno de colonización étnica y masiva, se añade el hecho de que el Islam se pone a la cabeza de la ofensiva. Desde hace 1300 años, esta religión-ideología, totalitaria y agresiva, tiene como objetivo la invasión de Europa.
Sufrimos la tercera ofensiva histórica que se extiende hoy de Gibraltar a Indonesia.
La primera fue detenida en Poitiers, Francia por Carlos Martel en 732
La segunda en 1684 frente a los muros de Viena, la tercera tiene lugar hoy.

El objetivo del Islam es la instauración sobre Europa de lo que Jomeini denominaba califato universal. La invasión de Europa ha comenzado y las cifras son alarmantes.

El continente, incluida Rusia, cuenta más de 55 millones de musulmanes, que aumentan un 6% cada año. En Francia hay más de 6 millones de mususlmanes. Como en Bélgica y en Gran Bretaña, exigen estar asociados al poder político.
El gobierno francés se equivoca al tomarse en serio el objetivo de transformar el país en una república islámica después del 2020, cuando el peso demográfico de los arabo-musulmanes se convierta en determinanate.

El Estado financia la construcción de mezquitas para comprar la paz social; se cuentan ya 2.000, es decir, el doble que en Marruecos. El Islam es la segunda religión de Francia después del Catolicismo y la primera practicada.

En todo Occidente se ha instalado la creencia errónea de que existe diferencia entre Islam e islamismo y que un Islam laico, occidentalizado y moderado es posible. Peero esto es falso, todo musulmán es un muyaidin en potencia; el Islam es una teocracia que confunde lo espiritual con lo temporal, la fe con la ley y que quiere imponer en todas partes la Sharia, cuyos preceptos son irreconciliables con los de nuestra civilización.

Los estados musulmanes que colaboran con los USA en su lucha antiterrorista, son hipócritas, como Arabia y Pakistán. Cuando el Islam es todavía débil, sigue el imperativo coránico del disimulo, pero la jihad, la guerra de conquista es el deber supremo. El terrorismo tanto como la invasión por la inmigración, están implícitamente recomendados en el Corán.

La criminalidad y la delincuencia en Europa occidental, cuyas causas son la inmigración de masas y el derrumbe de los valores cívicos, han alcanzado niveles insoportables.

En Francia en 2004, más de 100.000 coches han sido quemados y más de 80 policías han sido asesinados. Todas las semanas disturbios raciales estallan en los extrarradios de las ciudades (ya antes de que lo viésemos por la televisión). En las escuelas públicas la violencia es una epidemia y el nivel escolar se derrumba en las clases multinacionales.

Entre los jóvenes de menos de 20 años hay un 20% de iletrados. Las agresiones contra los blancos se multiplican y sin embargo son negadas en nombre de la vulgata
Antirracista según la cual solamente los europeos son racistas.

Al mismo tiempo en varios países se ha puesto en marcha un arsenal represivo digno, que nos hace salir progresivamente del Estado de Derecho y entrar en un derecho ideológico y subjetivo. En la práctica, toda crítica al Islam y a la inmigración está prohibida.

Una guerra civil étnica es previsible en varios países de la UE. Muchísimo más grave que el terrorismo, ya que un reemplazamiento de la población, una especie de genocidio está ocurriendo con la complicidad o la ceguera de las clases dirigentes políticas y mediáticas, cuya ideología está dominada por el odio hacia la identidad étnica de sus propios pueblos y la pasión enfermiza hacia el imperativo del mestizaje.

El estado francés fracasa totalmente en su utopía de integración en la República, porque se imagina que una coexistencia pacífica es posible en un territorio entre alógenos y autóctonos. No han leído a Aristóteles, que pensaba que en cualquier estado, la armonía y la democracia no son posibles más que si existe una homogeneidad y una connivencia étnicas, un parentesco cultural, noción a la que llamaba philia o amistad natural.

Las desgracias que sufrimos son provocadas por el virus de un nihilismo interior, que Nietzsche había percibido ya, un derrumbe de las defensas vitales. Los europeos han entrado en un proceso de suicidio por propia iniciativa. Abren voluntariamente las puertas de sus ciudades.

- El primer síntoma es la xenofilia o preferencia sistemática por el extranjero, por el
otro antes que por el prójimo.
- El segundo es el etnomasoquismo es decir, la vergüenza y el odio hacia su propia
Civilización y sus orígenes.
- El tercero es la desvirilización, es decir el culto a la debilidad, del arrepentimiento y
También de la preferencia que se da ahora a la homosexualidad masculina.

Los valores qjue constituyen la fuerza y condicionan la supervivencia de los pueblos en la Historia, son hoy consideradas en Occidente como taras ridículas:
Honor
Fidelidad
Familia
Fecundidad demográfica
Orgullo de su Civilización
Patriotismo
Voluntad de supervivencia en la Historia

Pero esta decadencia es también consecuencia de la laicización de los principios de caridad universal del cristianismo y de su postulado central de igualitarismo individual, lo cual a dado lugar a la ideología de los derechos humanos.

Los europeos quizás deban inspirarse de que todavía existen en Rusia según lo que se me ha dicho. Por ejemplo, la conciencia explícita de pertenecer a una civilización superior y la afirmación de un derecho a la distancia. Hay que romper con el etnopluralismo, que es una forma de igualitarismo y revindicar el etnocentrismo y el derecho a vivir en nuestra casa sin el otro. Hay que desculpabilizar el cada uno en su casa.

De hecho, solamente Occidente cree en las virtudes del mestizaje y ven el mundo futuro como un crisol, sólo la ingenua Europa cree en el Cosmopolitismo.

El siglo XXI estará dominado por el refuerzo, sobre todo en el Sur y el Oriente, de grandes bloques etno-religiosos homogéneos. Es a una aceleración de la Historia a lo que vamos a asistir, en un contexto de choque de civilizaciones. Por lo tanto los europeos deben romper con el presentismo en el que han caído y considerarse de nuevo a sí mismos (a imagen del Islam, China o la India), como pueblos de larga vida, portadores de futuro.

Los europeos deben afrontar también el nuevo imperialismo americano, mucho más duro que el de la guerra fría pero también más torpe. Desde la caída de la URSS, los gobernantes americanos han buscado de manera de una dominación mundial, mediante una especie de simulacro de Nuevo Imperio Romano.

Todo ello se explica por la ideología de los neoconservadores, muy ligados a los grupos de presión sionistas y animados de un mesianismo de misión divina que está próximo a la patología. ¿Cuáles son los objetivos de este nuevo imperialismo americano?

Cercar y neutralizar a Rusia, impedir a toda costa la alianza de Rusia con una gran Europa. Eliminar toda resistencia por parte del rival europeo haciendo entrar el Islam en Europa, por ejemplo por Turquía, apadrinada por los USA, controlando a los países de Europa central y oriental del antiguo imperio soviético, llevando a cabo una despiadada guerra económica a la UE, a la cual esta última no se atreve a responder.

La cruzada americana para imponer por todas partes la democracia, sobre todo en la periferia de Rusia, está clara, democracia significa régimen pro-americano.

Siempre me he opuesto al antiamericanismo obsesivo e histérico muy presente en Francia, contraproductivo, victimizante y desresponsabilizador.
América y sobre todo sus dirigentes, son el adversario principal para Europa y Rusia en el plano geoestratégico, económico y cultural.

El enemigo principal son los pueblos del Sur, que frecuentemente bajo la bandera del Islam, proceden a la invasión del continente, sin olvidar a sus cómplices, todos los colaboradores de la clase política e intelectual, que les abren las puertas, evidentemente para gran satisfacción de Washington, que desea una Europa mestiza y sin identidad (Lo mismo quiere para los propios Estados Unidos).

En el siglo XXI los Estados Unidos ya no serán la primera potencia del mundo. Lo será la China o, si nosotros lo quisiéramos. Lo que llamaré a continuación Eurosiberia, es decir, la alianza unitaria entre la Europa peninsular y Rusia.

Tenemos que prepararnos para esta catástrofe gigante, que será el paso de una era a otra, que barrerá la modernidad y que quizá verá instalarse por un tiempo una nueva edad media. Esta catástrofe podría ser la ocasión de un Renacimiento, ya que en la Historia, toda regeneración de una civilización pasa por el caos.

Hay que pensar en una futura Gran Europa Imperial y Federal. Étnicamente homogénea y sobre todo aliada de Rusia. Este enorme bloque continental no será en absoluto ofensivo sino simplemente inatacable, será con diferencia la primera potencia mundial.

Por supuesto, impedir el nacimiento de tal Eurosiberia es un imperativo vital para la talasocracia mercante americana que (en contradicción con su supuesta lucha contra el terrorismo islámico) fomenta cínicamente la implantación del Islam en la Unión Europea y en Rusia.

Por lo tanto, desde ahora hay que pensar en lo que vendrá después del caos y organizarse en consecuencia. Para terminar, he aquí la consigna que suelo difundir: de la resistencia a la reconquista, de la reconquista al renacimiento.

5 Junio 2009 | 05:38 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ESTA ES UNA DE LAS MUCHAS CLASIFICACIONES DE LAS DIFERENTES RAZAS HUMNAS QUE SE HAN HECHO, LO ENCONTRÉ EN UN LIBRO COMPRADO POR MÍ EN 1981.

RAZAS LEUCODERMAS

I. Razas blancas de Europa:

. Raza nórdica, con tipo málico
. Raza báltica o esteurópida
. Raza alpina, con subraza lapona
. Raza dinámica o adriática
. Raza mediterránea: Subraza ibero-insular o grácil
Subraza atlanto-mediterránea o robusta, con dos tipos:
Tipo Vasco
Tipo Riazán (sur de Rusia)

II. Razas blancas de Asia:

. Raza sudoriental
. Raza indo-afgana
. Raza anatólida, con subraza armenoide
. Raza turánida o turco-tártara (metamórfica o de contacto)
. Raza ainu (Japón)

RAZAS MELANODERNAS

I. Razas negras de África:

. Raza melano-africana, con: Subraza sudanesa
Subraza guineana
Subraza congolesa
Subraza nilótica
Subraza sudafricana
.Raza etiópica (metamórfica)
. Raza negrítida (bambútida)
. Raza khoisánida

II. Razas negras de Oceanía:

.Raza melanesia: Subraza melanesia sensu estricto
Subraza tasmania
Subraza papúa
Pigmeos melanesios

. Raza negritos

III. Razas negras de Asia:

. Raza melano-hidú

IV. Razas híbridas de formación reciente: Raza negra americana
Raza negra sudafricana
RAZAS XANTODERMAS

I. Razas xantodermas de Asia:

. Raza paleosiberiana o urálica
. Raza mongólica, con: Subraza nordmongólica
Subraza centromongólida
Subraza sudmongólida
. Raza indonesia con: Tipo protomalayo
Tipo deuteromalayo

II. Razas xantodermas de Oceanía:

.Raza polinésida, con una nueva raza híbrida de formación reciente: raza neohawaiana y con subraza micronésida

III: Razas xantodermas de América

Raza esquímida
Raza amerindia con: Subraza nordpacífica
Subraza nordatlántica
Subraza sudpacífica Subraza sudatlántica
Subraza pámpida o patagónida
Subraza paleoamerindia o fuéguida

RAZAS AUSTRALOIDES

I. Raza australiana , con: Tipo carpentario o carpentariano
Tipo murrayano

II. Raza Veda

5 Junio 2009 | 07:21 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

EL RACISMO EN BOLIVIA:

No hay que confundir.... discriminación no implica necesariamente racismo, aunque a nombre del racismo se discrimina, eso no quiere decir que el racismo sea estrictamente eso, no al menos en su concepto fundamental.

Originalmente el racismo se trata simplemente del conjunto de actitudes que permiten conservar o retomar la pureza de una raza, por ende permite conservar tanto cultura como vínculo étnico, es una forma de respeto a los antepasados y es también un modo por el que uno da a los hijos identidad y respeto por su legado.

Cuando tu educas a los hijos con valores racistas correctos les enseñas a respetar la diferencia, a comprender mejor al ser humano y a valorar y respetar a sus ancestros, les enseñas que por naturaleza el ser humano es diferente y para que la naturaleza y la evolución marchen de modo sano y limpio se debe evitar la mezcla y ver que tu futuro sea superior, mejor y mas puro.

Pero es verdad... (y no me venga con que solo es una "interpretación social") hay superioridades e inferioridades entre razas, es lo que hace al mundo diferente, si no fuera así las culturas serían similares y el grado de progreso de las diferemntes naciones sería uniforme.

Piense en cien descubridores y filósofos al azar y anote sus nombres.

Ahora dese cuenta de cuanta gente de raza negra hay en esa lista, es seguro que hay blancos y mongoloides, incluso amerindios... pero vea cuanta es la diferencia.

Por naturaleza cada quien tiene como raza tanto talentos como dificultades, es conocida la gran capacidad de la raza negra para los deportes como su dificultad para desarrollar un concepto básico de civilización, es conocido el caracter y la determinación de la raza blanca así como su rápida decadencia cultural, así como la inventiva de la raza mongoloide para la tecnología (especialmente la asiática del noreste) y la manipulación del medio (que manifiestan los quechuas) como su falta de caracter influyente, aunque esas características inclinan no deciden, pero dan un parámetro para entender a la gente de otras razas.

Mas allá de ello, el buen racista respeta toda esa diferencia y trata a las personas de acuerdo a ello, todos merecen trato digno pero ello no va a hacer a la gente igual... y no es una forma de humillar, es una forma de entender y respetar...

Porque siempre que se habla del lado negativo del racismo todo el mundo se acuerda de la raza blanca?

Acaso el negro no es racista?

Acaso el indio no es racista?

Los negros son mucho mas agresivos contra los latinoamericanos, constantemente en EE.UU. barrios latinos son atacados a pedradas por bandas de negros sin considerar que niños, mujeres y ancianos también son blanco de esas agresiones... el negro como racista es intolerante, prejuicioso y tiene esa pose de superioridad y odiosa arrogancia... van por las calles exponiendo en su ropa la riqueza que les da el rapear y hacer esa descerebrada música de monos mientras ocultan un pasado de delincuencia y degradación.

Aquí los voladores y demás basura delincuencial generalmente de origen indígena atacan chicas blancas y mestizas y nuestra política lucha contra el logro de la raza blanca en Bolivia y la marca ABIERTAMENTE como la causante de todos los males del Bolivia e incluso los llamados "movimientos sociales" que mas bien son movimientos indígenas se dan el lujo de ingresar a la zona central de las ciudades y agredir a la gente blanca y prohibirles el uso de corbata y zapatos de tacones... para esa clase de agresiones no hay UNASUR, no hay Defensor del Pueblo y no hay esos hipócritas discursos de la "Bolivia grande para todos"

Hablando del racismo negativo que solo expresa odio? de ese tipo de racismo resentido? SI... EXISTE y este desgraciado es su líder: Evo Morales

10 Junio 2009 | 01:30 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ETNOMASOQUISMO II:

Auto-odio inducido y doble discurso:

¿Por qué no se toca el tema racial?. En la actualidad, fuerzas muy poderosas con intereses muy definidos han desfigurado y corrompido el tema racial de tal manera que su discusión serie es casi inexistente y solamente se da en grupos reducidos de personas racialmente conscientes, que son ignorados o directamente censurados por los medios de comunicación.

Son estos mismos medios de los mass-media los utilizados por las fuerzas antes mencionadas para crear un clima de histeria irracional en las masas en lo que respecta al tema racial. Los efectos que esta histeria artificial producen en las masas son diferentes según el grupo racial al que pertenezcan, ya que lo que buscan las fuerzas anti-racistas es crear un doble discurso.

Este doble discurso parte en todos los casos de la falta creencia implantada por los mass-media, de que el tema racial es siempre sinónimo de muerte, sufrimiento, opresión, genocidio, egoísmo, exterminio y dominio cruel de una raza sobre otras. El doble discurso se da cuando las fuerzas antirracistas asignan el papel que cada raza asume como propio en su inconsciente colectivo.

Mientras que se adoctrina a las masas de raza blanca de forma tal que crean que todo el mal del mundo proviene de ellas, tildando a su raza de opresora y siniestra y creando un sentimiento de culpa que lleva a un auto-odio que suprime cualquier posible manifestación de orgullo racial o defensa de su identidad, a todas las demás razas se las lleva a identificarse con los supuestos oprimidos, generando en ellos un sentimiento de revancha, desprecio y hasta odio por el blanco al que ven como fuente de todos sus males y desgracias.

El resultado es una raza blanca moralmente debilitada, cuya voluntad de defensa y su orgullo se encuentran anulados por el auto-odio, frente a un conjunto de razas ajenas enajenadas por la propaganda que las lleva a justificar cualquier ataque, exigencia o reclamo violento contra la raza blanca. Para rematar cualquier resto de posible resistencia, se ha impuesto en la mentalidad occidental el dogma del igualitarismo; éste consiste en la negación de toda diferencia racial fuera del aspecto físico y en la creencia en que las diferencias culturales y sociales existentes se deben solamente al entorno, negando la indudable influencia genética en el desarrollo de las civilizaciones. Algunos igualitaristas algo más fanáticos incluso niegan la misma existencia de las razas, cerrando así cualquier posible discusión del tema.

Se lleva de esta manera a las masas blancas a vivir en un mundo de fantasías en el que, supuestamente, los grupos raciales se pueden mezclar o pueden ser reemplazados unos por otros sin que se pierdan para siempre costumbres y tradiciones y sin que se produzcan cambios sociales y culturales de importancia y sin pensar en que la raza blanca ha sido substituido por una mezcla alógena. Esta creencia en la igualdad y fungibilidad racial da pie a que en las poblaciones blancas presenten menos resistencia a oleadas migratorias racialmente ajenas creyendo que el comportamiento de estos inmigrantes será el mismo que el del nativo blanco y que su adaptación social es factible y se dará de forma totalmente armónica.

Luego, cuando aparecen los inevitables problemas de incompatibilidad racial, principalmente la inadaptabilidad, el crimen y la degradación del ambiente social, siguiendo las reglas del doble discurso racial se le echa la culpa al blanco, quien la acepta con vergüenza debido al reflejo de auto-odio que ya tiene programado en su mente lavada por los medios del Sistema, creados por los mass-media. Basándose en el dogma igualitarista se promueve también el mestizaje (no decían que las razas no existían), dando nacimiento a individuos genéticamente ajenos a la población blanca nativa, que no podrán sostener ni desarrollar la cultura de la nación de su progenitor blanco y cortando además una línea de ancestros puros de miles de años de antigüedad (el blanco puro tiene miles de antepasados blancos puros que abarcan varios milenios).

Todo esto, sumado a la mentalidad liberal-individualista que pesa sobre occidente en la actualidad, lleva a que todo blanco que plantee la defensa de su nación, sus costumbres y su pueblo y considere siquiera analizar objetivamente la aplicación de normas raciales en su sociedad o demostrar orgullo racial, sea considerado una persona racista, criminal, enferma y despreciable por el mismo pueblo que intenta defender. En cambio toda demostración de orgullo racial, exigencia incoherente e incluso acto de violencia con motivos raciales contra blancos en tierras blancas, son justificados y aplaudidos incluso por los mismos blancos cuando son realizados por elementos racialmente ajenos, considerándolo un justo acto de retribución por la maldad que, según la propaganda vertida constantemente en las masas, los blancos practican contra los demás.

Queda así configurado el escenario que desembocará, a menos que esta situación se empiece a tomar en serio, en la extinción de la raza blanca por mestizaje y exterminio. De no hacer algo desaparecerme os pronto de la faz de la tierra junto con lo que queda de nuestra cultura, costumbres y valores, siendo reemplazados por una masa mestiza sin ningún tipo de identidad, sin rumbo ni destino común y sin personalidad y por lo tanto mucho más fácil de dominar por la nueva aristocracia mundial que derivaría de los actuales líderes e ideólogos del Sistema.

“Si quieres conocer la verdad, escucha esas ideas por las que los hombres son perseguidos al mostrarlas”

10 Junio 2009 | 02:52 PM

ramatyz9

ramatyz9 dijo

Todos aqui hablan de razas . por que son racistas en su totalidad su linea de pensamiento obedece a sus genes e implica autodenominarnos raza humana con la finalidad uníca de ser racistas pero de pensamiento o ideologia, La genetica actual no les concede razón.la diversificación racial ésta fundamentada en evidencias de semejanza y es rechazada por ella.

10 Junio 2009 | 06:50 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

En tu comentario dices que todos losw que escribimos aquí somos racistas y que lo llevamos en los genes. Si eres tan listo y tu no eres racista, por qué existe tanta diferencias entre unos pueblos y otros en cuanto a su desarrollo, si todos tuviésemos los mismos genes llos países estarían en similar situación sin embargo no es así unos están muy desarrollados y otros no. Si todos somos iguales porque no hay una única civilización.

10 Junio 2009 | 07:44 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

Esta es la máxima que lo determina todo: “Lo que somos y lo que, como pueblo, aun podemos llegar a ser, eso lo decide nuestra composición étnica” Todo aquel que no sea racista es un traidor a su patria, un traidor a su raza, un psicópata, un degenerado y un malvado, yo le acuso de alta traición y pido para él la pena capital.

Ser racista es algo tan necesario que sin el racismo no podría explicarse la Historia, si uno sabe lo suficiente de Historia se dará cuenta que siempre ha ocurrido que un pueblo salvaje, bárbaro y no sedentario, terminaba por conquistar a otro pueblo que era de raza diferente y que era, sedentario y pacífico y siempre, absolutamente siempre el pueblo conquistador terminaba por convertirse en la casta aristocrática, guerrera y sacerdotal que dominaba y esclavizaba al pueblo sedentario, pacífico al que había conquistado. Toda la historia humana no ha sido otra cosa que una lucha de razas, esto es el principio de todo, este es el motor de la historia, sin racismo, ni siquiera hubiese habido Historia. Quien no esté de acuerdo con esto, entonces es que no ha entendido nada, o no sabe nada sobre la Historia y sobre la dinámica de poblaciones.

Una raza humana es un grupo, o conjunto humano que se distingue clara y precisamente de los otros grupos por sus caracteres corporales, por su distancia genética, medida en la sangre y por sus actividades psíquicas, y que al reproducirse da siempre lugar a seres humanos que ofrecen idénticos rasgos que sus progenitores; y semejantes capacidades y actividades espirituales. ¿Quién pretende opinar que los negros de Sudán, que hablan inglés, sean de la misma raza que William Shakespeare?, ni tampoco imaginará nadie que Miguel de Cervantes Saavedra y los indios americanos que hablaban español y eran súbditos del mismo monarca, perteneciesen a la misma raza. La raza es un concepto biológico sobre el que nada pueden las leyes de los hombres.

Nadie por muy poderoso que sea o por muchos decretos que dé hará que un hombre cambie su tipología racial; pero sí su condición de súbdito de este u otro país. También son suficientes una o dos generaciones y unas leyes enérgicas para que un pueblo aprenda y hable otro idioma distinto del que hablaba antes, y mejor veinte generaciones. Pero ¿ha cambiado con ello su raza?. Es de tal evidencia que todo comentario resulta superfluo.

Nadie puede, pues, cambiar de raza, aunque cambie de nación, de Estado o de idioma. Por ello es absurdo hablar de raza latina, eslava, germánica, soy de la tipología racial que delatará siempre mi anatomía, mi constitución, mi sangre, y toda la conducta psíquica, no el idioma, estado ni nación en que uno vive y habla. Yo niego que nadie que habite en España y no sea de raza mediterránea europea, raza celta o raza goda pueda ser llamado o considerado español, lo niego en absoluto.

Las mezclas étnicas continúan progresivamente en todas partes. Cuando dos poblaciones de lenguas y de nombres diferentes, pero de origen étnico semejante, se fusionan, italianos y franceses de la raza mediterránea europea, escandinavos y alemanes de la raza nórdica, por ejemplo, no hay peligro en cuanto a la herencia de uno y otro grupo, guardan uno y otro sus cualidades propias y sus valores raciales, así como una homogeneidad psíquica. Pero allí donde la amalgama se produce entre dos razas muy diferentes, puede iniciarse un verdadero peligro para la Eugénica, porque cada raza tiene un alma que le es propia y que lo caracteriza, en cuanto a sus facultades psíquicas y de toda índole, si se produce un cruzamiento entre razas excesivamente diferentes, el mezclado resultante, tendrá un alma distorsionada, al confluir en él, herencias genéticas excesivamente diferentes.

La introducción de sangre extranjera en nuestra sangre, provoca la imposición de sus cualidades propias, neutralizando las nuestras o haciéndolas desviar. Hay que mantener contra todo y contra todos la postura firme de que la mezcla racial de razas excesivamente diferentes, supone una catástrofe, porque anula el espíritu del pueblo, el espíritu y las disposiciones psíquicas que le son propias a ese pueblo, cada raza tiene un espíritu que le es propio, al mezclar razas excesivamente diferentes, el resultado puede ser terrorífico, para el espíritu del mezclado, que invariablemente estará distorsionado.

También las civilizaciones mueren por aumento de la entropía, vean sino la cantidad de civilizaciones que han desaparecido víctimas de la mezcla racial, es decir, de un aumento de la entropía, corolario, las civilizaciones que mantienen su pureza racial no perecen. Un pueblo sin alma es solamente una multitud y un pueblo que carece de pureza racial no tiene alma. Dos medias verdades no hacen una verdad y dos medias culturas no hacen una cultura y la cultura es la destilación del alma de un pueblo, la cultura será grande sí el pueblo preserva su pureza racial, de lo contrario el resultado será una mezcla inconexa de medias culturas entrelazadas que sólo servirán para aumentar la entropía.

El progreso no es un accidente, es una necesidad, una parte de la naturaleza, pero este progreso se ve aniquilado sí albergamos en nuestra tierra a las razas rezagadas, ellas serán para nosotros un pesado lastre y tirarán de la sociedad y de la civilización hacia abajo y sí son muy abundantes, terminarán por destruir la civilización. Negar un hecho es lo más fácil del mundo, mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho y el hecho es que la mezcla racial de razas excesivamente diferentes resulta un total fracaso, anulado la raza peor dotada todas las buenas cualidades de la raza mejor, el hecho es este, esta es la verdad, pero hoy en día mucha gente fanática se empeña en no querer ver la verdad, sí es que en realidad la verdad es algo que les importa, lo pongo en duda, los fanáticos antirracistas no se avienen a razones, no les importa no tener razón sino que se cumplan sus deseos, con los fanáticos no se puede razonar, hay que ser más fuerte que ellos, sólo siendo más fuertes que ellos conseguiremos que la razón se imponga y desaparezca para siempre la entropía racial que nos conduce inexorablemente hacia el abismo, haciendo de nuestra nación una nación fracasada.

El antirracista está envilecido, no practica la virtud. Ser racista es ser virtuoso y estar del lado de la verdad, de verdades eternas, el antirracista carece de orgullo racial, carece de dignidad, es un miserable. Es un desenfrenado sexual, le da lo mismo tener relaciones con una mujer de su raza que con una negra, asiática, india, judía, árabe, mora, gitana. Para el antirracista todo es sexo, y es un individualista, que sólo mira su satisfacción sexual, nunca ha pensado en la raza. Si el nunca ha pensado en la raza, nosotros no debemos pensar en él como compatriota, sino como enemigo del pueblo.

10 Junio 2009 | 07:45 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA RAZA ES CULTURA Y LA CULTURA ES LA RAZA:

Hoy en día la negación de la raza en la comunidad científica es tan normal como la negación de que la homosexualidad es una patología mental en la comunidad psicológica. Inclusive se utiliza como argumento que “puede existir más diferencia genética entre dos blancos que entre un blanco y un no-blanco”.

Ambos casos se deben a un mismo fenómeno, no científico sino más que nada político, que es la auto-censura científica de todo lo que pueda llegarse a utilizar para socavar el orden de lo “políticamente correcto”. Así vemos como, mientras muchos científicos niegan la existencia de las razas humanas, al mismo tiempo la utilizan en el campo de la investigación como un factor a tener en cuenta.

Se nos plantea así un raro escenario donde, mientras la raza es “científicamente” negada al público, la ciencia avanza cada vez más en este campo, incluso aprovechando los resultados del Proyecto Genoma, que abrió el camino a la investigación de ADN humano, para producir avances médicos basados en cadenas genéticas individuales de cada raza.

También es notable que en todo el mundo, más que nada en los USA, la policía utilice el análisis de ADN para detectar, no sólo la raza de un criminal, sino también la sub-raza y posibles mestizajes para obtener el perfil físico. A pesar de que se usa regularmente y ayudó a resolver muchísim os crímenes de forma exitosa, este método, por supuesto, está intentando ser prohibido constantemente por organizaciones anti-racistas, algunas veces alegando racismo otras veces alegando que las razas no existen.

Si fuera verdad que la raza no existe, o que puede existir más diferencia genética entre dos blancos que entre un blanco y un no-blanco, ¿cómo puede entonces utilizarse el ADN para identificar racialmente y de forma tan precisa a una persona? ¿cómo puede utilizarse el ADN para diseñar tratamientos médicos individuales para diferentes?.

Si la raza es a-científica, entones se podría acusar a la policía y a los científicos de practicar brujería o magia en sus investigaciones, ya que la raza esta presente constantemente como factor y los resultados de esas investigaciones son exitosos. Totalmente incoherente, pero así es la Inquisición del siglo XXI, de la que no se salvan ni los científicos.

10 Junio 2009 | 07:48 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA CUESTIÓN RACIAL

¿Por qué la necesidad de políticas raciales?

Para entender el racismo positivo, primero debemos conocer el efecto que La Raza tiene sobre nosotros y nuestra sociedad: Los genes son los encargados de definir, con caracteres heredados de nuestros antepasados, todo nuestro ser, no sólo física sino también psíquicamente.

Ellos nos otorgan una apariencia física determinada, diferente de las demás Razas y especies. También, dentro de la especie humana, nos otorga ciertas características psicológicas lo son también, definiendo una “personalidad racial” única y distinta de las demás.

Estas diferencias nos hacen diferentes en el sentir y en el razonar, llevándonos a construir sociedades basadas en distintos valores, sentimientos y necesidades de cada Raza. Las diferencias entre Razas existen unas están más adelantadas y otras más atrasadas, y son algo bueno y natural que debe ser preservado.

Hoy en día, con el Sistema mundialista intentando destruir las identidades raciales y culturales, especialmente la occidental, la implantación del dogma igualitarismo y la apertura de fronteras han posibilitado la inmigración masiva de no-blancos de todas partes al Occidente blanco. Esto, lejos de “unir a todos como iguales en la idea global” como nos enseña el dogma igualitarista, creó en las sociedades blancas una masa de personas totalmente ajenas a la sociedad que los rodea, que sin posibilidad (ni voluntad) de adaptarse, se convirtió en el lumpen criminal, violento y asesino que vemos hoy en todo el mundo blanco.

El inmigrante no-blanco entra en conflicto con la sociedad que le rodea por que no está “diseñado” para vivir en ella. Así muchas veces vemos que tienden a reproducir su propia sociedad en miniatura en barrios raciales (barrios chinos, barrios negros, villas), donde los pocos blancos que suelen quedar deben aceptar las reglas del recién llegado, y muchas veces suelen pasarlo bastante mal...(o sea los matan/roban/violan y mucho más). Nótese que la mayoría de las veces, el crimen del no-blanco tiene como objetivo al blanco nativo. Eso se debe a que el no-blanco ve el hecho delictivo como forma de descargar sus frustraciones contra el “dueño” y creador de la sociedad a la que no se puede adaptar.

Así entendemos que este comportamiento del no-blanco en tierras blancas se debe al resentimiento que les produce el no poder adaptarse y la necesidad intuitiva de recrear su propia cultura, aquella que crearon sus antepasados y para la que fue “diseñado” por la naturaleza, en un territorio al que considera culturalmente hostil. El Sistema, por supuesto, en su afán de destruir la identidad de Occidente, implanta entre los blancos la idea de que el verdadero y único culpable de la imposibilidad de integración racial es él mismo. Y las masas mediocres, siempre temerosas de ser consideradas “políticamente incorrectas” y perder su posición social o ser mal vistos por los demás, anulan cualquier posibilidad de discusión del tema y descienden en una espiral de culpabilidad y auto-odio histérico, rechazando y criminalizando a cualquiera que intente poner en duda la doctrina igualitarista y defender su herencia racial y cultural.

Los ejemplos de todo esto sobran...Lo cierto es que está más que probado que se puede pretender que grandes masas racialmente distintas convivan en un mismo territorio sin esperar enfrentamientos y violencia. O una domina a la otra o terminan destruyéndose mutuamente. El Nacionalismo Racial enfrenta estos problemas y entiende que una Nación estable y sana debe ser racialmente homogénea (esto también lo decía Aristóteles con respecto a la democracia) y debe poseer su propia tierra para desarrollar su cultura.

15 Junio 2009 | 03:52 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

RACISMO CONTRA LOS BLANCOS EN BOLIVIA:

No hay que confundir.... discriminación no implica necesariamente racismo, aunque a nombre del racismo se discrimina, eso no quiere decir que el racismo sea estrictamente eso, no al menos en su concepto fundamental.

Originalmente el racismo se trata simplemente del conjunto de actitudes que permiten conservar o retomar la pureza de una raza, por ende permite conservar tanto cultura como vínculo étnico, es una forma de respeto a los antepasados y es también un modo por el que uno da a los hijos identidad y respeto por su legado.

Cuando tu educas a los hijos con valores racistas correctos les enseñas a respetar la diferencia, a comprender mejor al ser humano y a valorar y respetar a sus ancestros, les enseñas que por naturaleza el ser humano es diferente y para que la naturaleza y la evolución marchen de modo sano y limpio se debe evitar la mezcla y ver que tu futuro sea superior, mejor y mas puro.

Pero es verdad... (y no me venga con que solo es una "interpretación social") hay superioridades e inferioridades entre razas, es lo que hace al mundo diferente, si no fuera así las culturas serían similares y el grado de progreso de las diferentes naciones sería uniforme.

Piense en cien descubridores y filósofos al azar y anote sus nombres.

Ahora dese cuenta de cuanta gente de raza negra hay en esa lista, es seguro que hay blancos y mongoloides, incluso amerindios... pero vea cuanta es la diferencia.

Por naturaleza cada quien tiene como raza tanto talentos como dificultades, es conocida la gran capacidad de la raza negra para los deportes como su dificultad para desarrollar un concepto básico de civilización, es conocido el carácter y la determinación de la raza blanca así como su rápida decadencia cultural, así como la inventiva de la raza mongoloide para la tecnología (especialmente la asiática del noreste) y la manipulación del medio (que manifiestan los quechuas) como su falta de carácter influyente, aunque esas características inclinan no deciden, pero dan un parámetro para entender a la gente de otras razas.

Mas allá de ello, el buen racista respeta toda esa diferencia y trata a las personas de acuerdo a ello, todos merecen trato digno pero ello no va a hacer a la gente igual... y no es una forma de humillar, es una forma de entender y respetar...

Porque siempre que se habla del lado negativo del racismo todo el mundo se acuerda de la raza blanca?

Acaso el negro no es racista?

Acaso el indio no es racista?

Los negros son mucho mas agresivos contra los latinoamericanos, constantemente en EE.UU. barrios latinos son atacados a pedradas por bandas de negros sin considerar que niños, mujeres y ancianos también son blanco de esas agresiones... el negro como racista es intolerante, prejuicioso y tiene esa pose de superioridad y odiosa arrogancia... van por las calles exponiendo en su ropa la riqueza que les da el rapear y hacer esa descerebrada música de monos mientras ocultan un pasado de delincuencia y degradación.

Aquí los violadores y demás basura delincuente generalmente de origen indígena atacan chicas blancas y mestizas y nuestra política lucha contra el logro de la raza blanca en Bolivia y la marca ABIERTAMENTE como la causante de todos los males del Bolivia e incluso los llamados "movimientos sociales" que mas bien son movimientos indígenas se dan el lujo de ingresar a la zona central de las ciudades y agredir a la gente blanca y prohibirles el uso de corbata y zapatos de tacones... para esa clase de agresiones no hay UNASUR, no hay Defensor del Pueblo y no hay esos hipócritas discursos de la "Bolivia grande para todos"

Hablando del racismo negativo que solo expresa odio? de ese tipo de racismo resentido? SI... EXISTE y este desgraciado es su líder: Evo Morales

15 Junio 2009 | 03:53 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA I:

El error de la integración es total. En los colegios y liceos, los jóvenes inmigrantes afirman con violencia su nacionalismo, su islamismo y su odio a todo lo francés y europeo.

En enero de 1999, Le Figaro publicó el diario de a bordo de un profesor en los suburbios, un documento de total autenticidad que fue inmediatamente puesto en duda por los buenos espíritus (angelismo).

Los liceos de la región parisina aparecía descrito como una verdadera fauna étnica, donde toda enseñanza era imposible, donde el cuerpo de profesores vivía bajo el terror diario, donde la violencia y la criminalidad estaban a la orden del día, y donde los liceos europeos sufrían el asalto de las bandas étnicas.

El autor del diario decidió abandonar la enseñanza tras ser agredido con seriedad repetidas veces por un mismo alumno, africano, frente al cual tuvo la imprudencia de amonestarlo en una ocasión. El diario ha sido publicado como libro recientemente.
Aquí, podemos leer cosas como estas: “Mi grupo se componía de un 50% de magrebíes, 18% de africanos, 10% de turcos, 10% de portugueses, 10% de franceses autóctonos y unos pocos asiáticos diseminados. En la práctica se dividía en dos grupos: los africano-magrebíes y los blancos, a lo cuales se arrimaban los asiáticos buscando protección.
Cuando el autor del libro fue agredido por su alumno negro (cinco meses de suspensión de trabajo), la dirección del colegio no le apoyó, acobardados frente al agresor. En el anuario del colegio, el director anotó estas palabras que bien pudieran pasar a formar parte de una antología de la falta de vergüenza: “Durante este curso, la situación personal del señor Reval no le ha permitido abordar con serenidad su relación con los alumnos”.
La descomposición de la escuela republicana está causada por una razón que las autoridades no ignoran, pero que no se atreven a abordar: la escuela pública no cumple en absoluto con su rol de integración, más bien es un reflejo perfecto del estado general de lucha étnica.
El contraejemplo lo encontramos en regiones como Saintonge, Périgord o Finisterre, donde la calidad de la escuela primaria pública es la misma que a principios de siglo XX. Cuando observamos las fotografías de las clases y se examina la composición étnica de las mismas, se comienza a comprender. En toda Francia, la degradación de los niveles es exactamente proporcional al carácter multiétnico de las clases. Estoy dispuesto a atender las estadísticas que me demuestren lo contrario y a oír una explicación intelectualista y políticamente correcta a este extraño fenómeno.
En París, se realizó una encuesta en el Liceo Jean-Baptiste Say, donde la proporción de magrebíes es de un 15%, y la de inmigrantes en total del 20%. Estas son las palabras de un profesor anónimo: “No encontramos solución a los problemas. Respetamos los programas oficiales y la violencia era controlable. Hemos acogido solamente el mínimo oficial de extranjeros que señala la ley. Pero aun así los problemas han comenzado a surgir.
Los nuevos alumnos rechazan los grupos propuestos y se reagrupan por su origen étnico. La primera de mi clase es una chica tunecina, quiero decir de origen, pues es jurídicamente francesa. Pero ella se dice a sí misma “árabe” y “musulmana”. Aprende, pero no ofrece nada, no aporta nada. Su pertenencia a Francia no le importa, ni tiene significación alguna. En un futuro próximo, comenzaremos a tener tensiones serias”.
Es imposible transmitir un saber y unos valores comunes a una población escolar heterogénea. Una educación carece de sentido si no comporta una perspectiva histórica, enraizada en una historia y orientada hacia el destino de un pueblo. Una educación es inviable si no va dirigida a los seres humanos reales, compartiendo una identidad homogénea, no a “niños de ninguna parte”.
La transmisión de una cultura no es posible sino en un bloque étnico relativamente homogéneo (ya advertía Aristóteles que la democracia solamente era posible en un bloque homogéneo étnicamente). La ceguera de la ideología republicana igualitaria es total.
Los hechos están ahí. La educación pública, la transmisión del saber y de la cultura, son los ejes de una civilización. En este dominio las soluciones asimilacionistas (”Todos somos franceses) como las soluciones etnopluralistas (”a cada uno su enseñanza”) son irrealizables. Ninguna educación podrá abolir las referencias étnicas, y menos si se funda en los mitos de la mundialización, que no es sino la resurrección de las temáticas internacionalistas de otros tiempos.
Los responsables políticos de la educación nacional, ministros o secretarios de Estado, se empeñan, tras veinte años de fracasos, en sus propios consuelos de minimizar el desastre.
El cargo elegido para la señora Sègoléne Royal: “ministra delegada en el cargo de la enseñanza escolar”; el simple cargo oficial de “enseñanza escolar” da una imagen del caos lingüístico. Las medidas de la señora Sègoléne pronto se encaminaron en aumentar el cupo oficial obligatorio para alumnos inmigrantes, pero no dudó en matricular a sus hijos en los mejores liceos privados. Su comportamiento devalúa su propio discurso,.
El psicoanalista americano Samuel Rosenzweig escribió: “un individuo que personalmente es incapaz de integrarse en un sistema cualquiera –escuela, empresa, trabajo a cumplir, seducción a obrar, etc.- se revela contra ese sistema y lo declara enemigo y obstáculo injusto, transformándolo en objeto de destrucción” Rosenweig había estudiado la situación de los jóvenes negros en Los Angeles, remarcando su complejo de inferioridad hacia la “civilización blanca”, que se traducía en hostilidad y resentimiento. Los celos se transformaban en odio.
Los americanos, durante los años sesenta, decidieron que la causa del fracaso escolar de los negros estaba en la discriminación y en el ghetto escolar; de este modo impusieron la escuela multirracial. Error total, evidentemente.
El alarmista informe Dubet sobre el Colegio (en realidad sobre los colegios y liceos multirraciales), actualizado en mayo de 1999, confirma como un hecho el rechazo de la gran mayoría de los jóvenes inmigrantes a dejarse instruir por profesores de origen europeo, a aceptar una disciplina (aun deficiente) proveniente de una educación nacional considerada como emanación de un Estado extraño y enemigo.
Mónica Vueillat, secretaria general de la FSU, declaraba: “Los educadores han inventado ya mucho, han dado ya todo, están al borde de la ruptura”. En realidad, están recogiendo lo que otros han sembrado.
Otros empiezan a hablar de crear programas especiales para los hijos de inmigrantes afro-magrebíes, pero claro, según la lógica de la “discriminación positiva”. O sea: la ideología dominante se muerde la cola; jamás podrán explicar por qué la tasa de analfabetismo es cuatro veces mayor entre los afro-magrebíes que entre los europeos autóctonos, incluso entre clases sociales equivalentes. Tampoco logran explicar la escasísima tasa de universitarios afro-magrebíes.
Roger Fouroux, presidente del Alto Consejo para la Integración, mostrando sus dogmas republicanos igualitarios, deplora que “nuestro sistema escolar está constituido de tal forma que un hijo de inmigrante no tiene posibilidades de acceder a la enseñanza universitaria”. Y para solucionar este problema propone toda una serie de medidas, antirrepublicanas y anti-igualitarias, fundadas en el principio de la “discriminación positiva”, es decir, un favoritismo hacia los inmigrantes a la hora de elegir plaza en las universidades.
Fouroux jamás ha puesto en duda estos principios simplemente por que es un racista, sin saberlo, pero un verdadero racista. No existe mayor humillación para un hijo de inmigrante que el acceder a cupos artificiales, cuotas, trucos que le permitan instalarse en un sistema al cual en justicia no ha accedido por sus méritos. ¿Y si ocurriera que la mayor parte de los jóvenes inmigrantes no estuvieran interesados por la Universidad? ¿Les tendríamos que hacer estudiar a la fuerza? El señor Fouroux, como todos sus pares, desconoce completamente la realidad social, cultural, étnica, antropológica de los inmigrantes, que sólo ve por la televisión.

15 Junio 2009 | 03:54 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA II

La guerra étnica ya ha comenzado, ha tomado la forma de una guerrilla urbana larvada: incendios de automóviles, de comercios, agresiones repetidas a europeos, ataques al transporte público, emboscadas a la policía o a los bomberos. La delincuencia de los jóvenes afro-magrebíes es también un medio de conquista de territorios y de expulsión de los europeos en el interior del territorio estatal francés. No está motivada únicamente por razones de simple criminalidad económica.
A partir de los suburbios, se crean enclaves o "zonas sin derecho". Desde que población alógena alcanzó cierta proporción, la delincuencia ha hecho emigrar a los “petits blancs”, acosados por la bandas étnicas. Se calculan en más de 1.000 estas zonas en Francia. El fenómeno de parcelación del territorio puede sugerir que estamos entrando en una nueva Edad Media. Pero también encubre un proceso de colonización territorial, proceso que hace pedazos las utopías izquierdistas del "mestizaje étnico".
Las élites intelectuales francesas, que suelen vivir en las caras barriadas reservadas a los blancos, siempre han propuesto el mestizaje social en las zonas urbanas. El mestizaje funciona de forma muy diferente entre las clases sociales de origen europeo. Entre las élites, que niegan las diferencias étnicas, no existe problema alguno en abandonar amplias zonas urbanas a las mayorías emigradas. En estos casos se habla de "fractura social", cuando la realidad es que se agita una fractura racial y etno-cultural.
Los políticos invocan vagas causas económicas, cuando en realidad se agitan causas étnicas muy transparentes. Peor aun: culpabilizan de "petits blancs" a las clases populares, que se quejarían, por pura exageración, ante "fantasmas", por evidente racismo. Ellos serían los responsables de la formación de "ghettos". Pero, en propiedad, no se trata de ghettos, sino de territorios conquistados y de colonias.
Un ghetto es una zona relegada a una población que sufre un ostracismo. Hoy, en Francia, son la poblaciones alógenas las que han conquistado, por la fuerza, sus espacios territoriales. Hablar de ghettos es presentar a los inmigrantes como víctimas, mientras que por el contrario son los actores voluntarios de sus espacios autónomos. Hablar de ghettos deja entender que se está hablando de miseria, de pauperismo en las "zonas sin derecho" cada vez más numerosas. Al contrario, la economía criminal, centrada en la droga y en la reventa de bienes robados, así como otros recursos legales o fraudulentos, hacen que estas poblaciones accedan a un nivel de vida confortable, a veces superior a los de un asalariado francés.

Las iglesias, la mayor parte de los partidos, una miríada de instituciones y asociaciones, el mundo del show-business, durante años, han abogado por la instalación de emigrantes, por la apertura de fronteras y por la inexpulsabilidad de los clandestinos. ¿Animados por un cierto etnomasoquismo? ¿Por xenofilia? ¿Por ingenuos adalides de la religión de los derechos humanos? ¿Por snobismo antirracista o políticamente correcto? ¿Por voluntad deliberada de mestizar Francia y Europa, por odio a la "pureza étnica" europea? Sin duda, un poco de todo. En todo caso se constata una mezcla de fatalismo cara a la inmigración incontrolada y ante la ya declarada incontrolable. Un fatalismo de pulsiones autodestructivas hacia el pueblo propio. “¿Sí, invadidnos, nos hacéis un favor!
En agosto de 1999, Yaguine y Fodé, dos colegiales guineanos, se introducían en el tren de aterrizaje de un airbús y fueron encontrados muertos por hipotermia. Entre las ropas de uno de ellos, se descubrió una carta interesante en ella pedían asilo por razones de guerra (no hay guerra en Guinea) y debido a la miseria de sus familias (las investigaciones demostraron que pertenecían a la clase alta de su país). Entre los creadores de opinión se dispararon las alarmas. Si habían muerto dos niños, habían muerto por nuestra culpa, por nuestra negativa a acoger sin discusión a todos los "pobres" del continente negro. Inmediatamente después, como demuestran los archivos, las llamadas asociaciones antirracistas se lanzaron en una campaña de crítica hacia los controles aduaneros en los flujos migratorios en Europa (los más laxistas de todo el mundo) y en una crítica de la egoísta Europa (cuando ahora que se agotan los fondos de ayuda al Tercer Mundo, Europa se ha mostrado la más generosa). Para muchos de los responsables africanos, el discurso consiste en forzar las puertas de Europa a cambio de un chantaje moral. Hablamos de la colonización por la mendicidad y la compasión.
El 4 de agosto de 1998, una adolescente menor de edad fue violada y después abominablemente torturada por dos jóvenes africanos que se la encontraron por la calle preguntando una dirección. Después de los hechos, orinaron simbólicamente sobre su cuerpo martirizado. La chica murió a causa de la hemorragia provocada. Su calvario y su oración fúnebre se resumieron en dos líneas pintadas por los asesinos con la sangre de la chica en la pared, que aparecieron fotografiadas en el semanario "Le Parisién", el 05/08/98: "chiens écrasés" ("aplastad a los perros"). La chica no era guineana, sino polaca. Se llamaba Ángela... Para mí, la memoria de Ángela vale mil veces más que la de Fodé y Yaguine.
No me cansaré de señalar que la mayoría de los inmigracionistas colaboradores y sus cabezas de fila proceden de la burguesía o pertenecen a las clases sociales perfectamente preservadas del contacto con las poblaciones alógenas, totalmente protegidos de la criminalidad en general. Su desprecio, su ignorancia de las condiciones de vida y de cohabitación del pueblo europeo real, de los "petit blancs", es inconmensurable.
Esta nueva izquierda, convertida al capitalismo, defiende con garras un socialismo virtual y un inmigracionismo real. En este cocktail, es difícil adivinar la parte de imbecilidad, de altruismo alucinatorio, de snobismo antirracista, de etnomasoquismo y de (peor todavía) cálculo político. El sentimiento que domina entre los colaboradores es el mismo que atrapó a las élites declinantes romanas en el siglo III: la ruindad y la cobardía, y un egoísmo indiferente hacia su propio pueblo y hacia sus generaciones futuras. La historia retendrá que los europeos, y concretamente sus burguesías declinantes, fueron los primeros responsables de la colonización de Europa y de su submersión demográfica. Para resolver el problema, problema del que surgirá el caos, no hay otra solución, por un medio o por otro, que reducir al silencio a los colaboradores, a los lobbies inmigracionistas, que son las causa primera, tras 30 años, de nuestra colonización. El enemigo-colonizador, es un enemigo estimable, un enemigo que juega su juego. Pero los colaboradores que atentan contra su campo, que apuntan sobre su propio objetivo, no merecen, como decían De Gaulle y el emperador Diocleciano, gracia alguna.
La política de ghettos es imposible: los territorios urbanos no son los suficientemente grandes, ni los medios de transportes lo suficientemente lentos para impedir las fricciones étnicas. Ciudades como Roubaix, Mantes-la-Jolie, Créteil, Le Val-Fourré, hoy en día son patrimonio de las poblaciones alógenas, no son ghettos, centros urbanos casi prohibidos a los europeos y focos de enfrentamientos raciales. En América, las zonas de mayoría no-caucásica (que dicen allí) suelen estar rodeadas de cordones sanitarios y no ofrecen mayores problemas. Los Estados Unidos, después de todo, desde su origen, son un país de inmigración y de impermeabilidad étnica; este es el fundamento de su contrato social.
La política del mestizaje étnico es también imposible; y no sólo en Francia, sino en todos los países del mundo. Presa de un repentino impulso de demagogia social, la alcaldía de París se embargó, durante los años ochenta, en construir bloques y barrios enteros, cómodos y a bajo precio, reservados, en nombre de una "discriminación positiva" que no se atreve a llamarse por su nombre, sólo a familias africanas y magrebíes, con el fin de "apaciguar las tensiones" y de "favorecer la integración" de estos "franceses de hecho". Diez años después, podemos leer en la revista "Paris-Le Journal", editada por el ayuntamiento, las siguientes noticias: "La delincuencia continúa en progreso, 284.663 crímenes y delitos en 1998 contrastan contra los 272.145 denunciados en 1997. Esto señala un aumento del 4,6%, es decir, el doble de la media nacional.
Tomemos el ejemplo de la nueva África del Sur, fundada sobre el mito de la cohabitación multirracial. Tras la abolición del apartheid y la instauración del poder negro, la inseguridad es tal, la criminalidad negra ha subido a tales alturas que los blancos, los asiáticos, los zulúes y los xhosas se atrincheran a cal y canto en sus zonas respectivas. La paradoja de la nueva Sudáfrica es que tras la abolición del apartheid, el apartheid es ahora un hecho más fuerte y presente que nunca.

Los franceses, no soportan ya vivir en las zonas donde la concentración de afro-magrebíes es mayoría o es muy fuerte, por el hecho del comportamiento mismo de las poblaciones. Ningún voluntarismo estatal podrá hacer ya nada contra esta negativa a la integración, que ya no podrá ser más decretada ni financiada. Es la lógica de los ghettos de Los Angeles, donde ningún coreano aceptará bajo ningún pretexto la instalación de ningún negro en sus zonas. Pero el Estado francés no ha admitido nunca las realidades étnicas, como otros negaron la esfericidad de la Tierra. Hablando de las "zonas desfavorecidas" (y por lo tanto irrigadas por la mano financiera de los contribuyentes), el diputado Cardo explica: "El mestizaje social avanza muy poco. Las minorías sociales (que en su lenguaje quiere decir "étnicas") se refugian en las zonas donde la vida es difícil y la inseguridad fuerte. Y es difícil hacer regresar a las gentes que abandonan esas zonas”.
¿Por qué no reflexionamos sobre los hechos siguientes? Los polacos, los italianos, los portugueses, los españoles que inmigraron masivamente a Francia durante los años sesenta jamás necesitaron de "políticas de inserción" para participar en la vida económica, para formar parte del tejido social, para escapar a la delincuencia. Con los africanos y los magrebíes, la misma asistencia social no puede evitar su aserción. Y aquí se descubre un problema. La ideología dominante no puede, evidentemente, admitir que la causa de esta inserción imposible no es ni social, ni económica, ni financiera, sino étnica. Si la inserción de los afro-magrebíes no funciona, no es porque la política de inserción esté equivocada, sino porque la misma inserción de estas poblaciones es consubstancialmente imposible. La distancia etno-cultural entre estas poblaciones y los europeos es demasiado extensa para que sea posible una cohabitación.
La misma perspectiva de ver crecer en Europa estos territorios, cada vez mas extensos, ocupados por comunidades alógenas que, a partir de estos reductos, quieren irradiarse, es inadmisible. Los poderes públicos se despreocupan de las dramáticas consecuencias que están creando. Se aferran al dogma inefectivo de la integración y de la dispersión de la población contra la formación de ghettos, en nombre, por otra parte, de una política pro-islámica que es la menos efectiva para impedir la extensión de las "zonas sin derecho". Los poderes públicos, completamente desbordados e inconscientes del peligro, no realizan política alguna que no sea la del "dejar-hacer". Otros, más conscientes, dicen que estamos condenados a la extensión de las zonas territoriales alógenas.

En la vida, el hecho de reconocer que ciertos problemas no tienen solución, salvo la crisis, es una constante histórica. ¿Políticas de ghettos, políticas forzadas de mestizaje étnico? En los dos casos, un callejón sin salida. Desalentado, Gérard Dezempte, alcalde por el gaullista RPR en una comunidad de 8.500 habitantes, Charvieu-Chavagneux, tomada por la criminalidad asfixiante, declaraba a la prensa en enero de 1999, con una lucidez poco corriente: "Si se desea luchar contra los ghettos, es preciso cambiar de legislación. Hoy impera una noción de tolerancia, y el desequilibrio racial es tan pronunciado que nos conduce progresivamente a la guerra civil. Mi ciudad sufre de hecho la guerra civil". Para nuestra pequeña historia, anotemos que el consejo municipal de Charvieu-Chavagneux había votado, el 24 de septiembre de 1998, la organización de un referéndum sobe "la segregación de las poblaciones concernientes a las leyes HLM", llamadas por otro nombre poblaciones afro-magrebíes. El prefecto declaró las deliberaciones como ilegales, despreciando las 13.000 firmas presentadas por petición popular a favor del referéndum. Esta es la democracia moderna. ¿La "guerra civil", según las palabras de Gérard Dezempte…? Para salir de un atasco, es preciso construir accesos. Los medicamentos del "docteur République" ya han caducado. Es la hora de los cirujanos.

15 Junio 2009 | 03:55 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA III:

En toda Europa, se está produciendo una colonización racial, razas venidas de fuera, que no sienten ninguna preocupación y ningún apego por Europa, sino espíritu de revancha, ya que ven en Europa el continente de donde salió las razas que los esclavizaron, se están haciendo con el control de la sociedad, además, vienen a Europa y se traen consigo su propia forma de vida, negándose rotundamente a abandonarla, de tal modo, que los nacionales tenemos que soportar las costumbres de gentes foráneas teniendo nosotros que ceder, en vez de ser ellos los que se adapten a nosotros, la cantidad de inmigrantes es cada vez mayor, al ritmo actual para dentro de 40 años en toda Europa, los inmigrantes se habrán constituido en la mayoría de la población, quedando nuestras razas reducidas a una minoría, las razas europeas desaparecen, las poblaciones actuales de Europa solamente están creciendo gracias a que quienes tienen más hijos son los inmigrantes, los indígenas de Europa prácticamente no tienen hijos, con lo cual seremos cada vez menos. Un ejemplo ilustrativo, Suecia doblará su población que es ahora de 8 millones dentro de 2.000 años, y Nigeria que tiene 150 millones doblará su población dentro de 25 años:

Los europeos llevamos 3.000 años creando Europa, pero Europa no quedará como herencia para nuestros descendientes, siendo ellos como son los únicos legitimados para heredar Europa, al final Europa será heredada, por todas las razas extraeuropeas que nos han colonizado, terminando nosotros siendo extranjeros en nuestro propio país ¡A donde vas Europa!

Todo esto sucede porque estamos gobernados por hombres mediocres o por universitarios bien pensantes que creen que todo el mundo es bueno y que las diferencias étnicas no son importantes porque creen que todos los inmigrantes son asimilables, eso es caer en el “angelismo” y no querer ver la realidad, claro esta gente que son políticos y ganan mucho dinero, viven en barrios excelentes y sin inmigrantes.

Si eres alguien que ama a su patria, debes querer lo mejor para ella, y lo mejor para nuestra patria, no consiste en que los inmigrantes terminen por hacernos extranjeros en nuestra propio país. Si queremos salvarnos de las luchas étnicas, debemos cambiar las leyes y que haya la justa cantidad de inmigrantes que hacen falta y no más porque eso generaría tensiones y al que delinca a la Justicia con él. Debería haber una ley que dijese que a igualdad de trabajo un inmigrante y un español deben ganar lo mismo, además deben estar dados de alta en la SS, y su trabajo será de 8h/día.

15 Junio 2009 | 03:56 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ETNOMASOQUISMO I:

Desprecio a la propia identidad, como pueblo, como raza, como religión.

La gran mayoría de los blancos de los países occidentales, no son conscientes de lo que es el etnomasoquismo.

El etnomasoquismo es: Un pensamiento igualitario, que lo abarca totalmente todo, llevando el odio contra la propia etnia hasta sus últimas consecuencias, está basado en que no se puede criticar, ni censurar, ni denunciar a cualquier raza, religión, cultura, etnia, siempre y cuando no se trate de la propia. De tal modo que sucede que no se pueden expresar sentimientos o censuras contra los grupos islámicos (islamofobia), pero no así, criticar a las religiones cristianas (cristianofobia), y sin embargo está muy bien vista la eurofobia, fobia contra los europeos.

El antirracismo es fanatismo y no olvidemos que los peores fanatismos son los que se suelen presentar como una tolerancia, el antirracista odia a las razas, es él el verdadero racista, el antirracismo ha devenido como una nueva religión. Los fanáticos antirracistas postulan que no existen las razas humanas, solamente la raza humana (especie humana). Sus antitesis pueden resumirse en los siguientes puntos:

1. La diversidad biológica de las grandes familias de la población humana es un hecho incontestable; esta diversidad es una riqueza, es el núcleo de diferentes civilizaciones.
2. Negar la existencia de razas es un error intelectual peligroso, pues niega los mismos fundamentos de la antropología y coloca el concepto de “raza” en el rango de tabú, en algo mágico, cuando en realidad es un hecho banal.
3. Una sociedad multirracial y por necesidad una sociedad multirracista. No se puede hacer cohabitar sobre el mismo país, con su civilización nada más que a poblaciones biológicamente emparentadas, con pocas diferencias étnicas. Así, mientras que la ideología oficial, lo políticamente correcto, niega el concepto raza, mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.

Los fanáticos antirracistas, niegan la realidad del concepto raza, son favorables al mestizaje (¿no decían que no existían las razas?). De forma dogmática se empeñan en demostrar “científicamente” que las razas no existen, y que por tanto la modificación del substrato biológico en Europa, solamente tendrá efectos positivos. Se niegan las diferencias raciales pero se pone el punto en las discriminaciones raciales positivas.

El sociólogo negro sudafricano, de etnia Zulú, Kredi Mutwa, escribía en su libro My People: “Negar las diferencias fundamentales entre los negros y los blancos, es negar la naturaleza y la vida. Es tan estúpido como decir que la feminidad y la masculinidad no existen. Aquí se descubre una falta de sentido común en el espíritu occidental. El hombre negro acusa en sí mismo más que el blanco su personalidad racial y es por naturaleza más reticente a aceptar la utopía de un hombre universal”

15 Junio 2009 | 03:57 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ETNOMASOQUISMO II:

Auto-odio inducido y doble discurso:

¿Por qué no se toca el tema racial?. En la actualidad, fuerzas muy poderosas con intereses muy definidos han desfigurado y corrompido el tema racial de tal manera que su discusión seria es casi inexistente y solamente se da en grupos reducidos de personas racialmente conscientes, que son ignorados o directamente censurados por los medios de comunicación.

Son estos mismos medios de los mass-media los utilizados por las fuerzas antes mencionadas para crear un clima de histeria irracional en las masas en lo que respecta al tema racial. Los efectos que esta histeria artificial producen en las masas son diferentes según el grupo racial al que pertenezcan, ya que lo que buscan las fuerzas anti-racistas es crear un doble discurso.

Este doble discurso parte en todos los casos de la falsa creencia implantada por los mass-media, de que el tema racial es siempre sinónimo de muerte, sufrimiento, opresión, genocidio, egoísmo, exterminio y dominio cruel de una raza sobre otras. El doble discurso se da cuando las fuerzas antirracistas asignan el papel que cada raza asume como propio en su inconsciente colectivo.

Mientras que se adoctrina a las masas de raza blanca de forma tal que crean que todo el mal del mundo proviene de ellas, tildando a su raza de opresora y siniestra y creando un sentimiento de culpa que lleva a un auto-odio que suprime cualquier posible manifestación de orgullo racial o defensa de su identidad, a todas las demás razas se las lleva a identificarse con los supuestos oprimidos, generando en ellos un sentimiento de revancha, desprecio y hasta odio por el blanco al que ven como fuente de todos sus males y desgracias.

El resultado es una raza blanca moralmente debilitada, cuya voluntad de defensa y su orgullo se encuentran anulados por el auto-odio, frente a un conjunto de razas ajenas enajenadas por la propaganda que las lleva a justificar cualquier ataque, exigencia o reclamo violento contra la raza blanca. Para rematar cualquier resto de posible resistencia, se ha impuesto en la mentalidad occidental el dogma del igualitarismo; éste consiste en la negación de toda diferencia racial fuera del aspecto físico y en la creencia en que las diferencias culturales y sociales existentes se deben solamente al entorno, negando la indudable influencia genética en el desarrollo de las civilizaciones. Algunos igualitaristas algo más fanáticos incluso niegan la misma existencia de las razas, cerrando así cualquier posible discusión del tema.

Se lleva de esta manera a las masas blancas a vivir en un mundo de fantasías en el que, supuestamente, los grupos raciales se pueden mezclar o pueden ser reemplazados unos por otros sin que se pierdan para siempre costumbres y tradiciones y sin que se produzcan cambios sociales y culturales de importancia y sin pensar en que la raza blanca ha sido substituido por una mezcla alógena (reemplazo étnico). Esta creencia en la igualdad y fungibilidad racial da pie a que en las poblaciones blancas presenten menos resistencia a oleadas migratorias racialmente ajenas creyendo que el comportamiento de estos inmigrantes será el mismo que el del nativo blanco y que su adaptación social es factible y se dará de forma totalmente armónica.

Luego, cuando aparecen los inevitables problemas de incompatibilidad racial, principalmente la inadaptabilidad, el crimen y la degradación del ambiente social, siguiendo las reglas del doble discurso racial se le echa la culpa al blanco, quien la acepta con vergüenza debido al reflejo de auto-odio que ya tiene programado en su mente lavada por los medios del Sistema, creados por los mass-media. Basándose en el dogma igualitarista se promueve también el mestizaje (no decían que las razas no existían), dando nacimiento a individuos genéticamente ajenos a la población blanca nativa, que no podrán sostener ni desarrollar la cultura de la nación de su progenitor blanco y cortando además una línea de ancestros puros de miles de años de antigüedad (el blanco puro tiene miles de antepasados blancos puros que abarcan varios milenios).

Todo esto, sumado a la mentalidad liberal-individualista que pesa sobre occidente en la actualidad, lleva a que todo blanco que plantee la defensa de su nación, sus costumbres y su pueblo y considere siquiera analizar objetivamente la aplicación de normas raciales en su sociedad o demostrar orgullo racial, sea considerado una persona racista, criminal, enferma y despreciable por el mismo pueblo que intenta defender. En cambio toda demostración de orgullo racial, exigencia incoherente e incluso acto de violencia con motivos raciales contra blancos en tierras blancas, son justificados y aplaudidos incluso por los mismos blancos cuando son realizados por elementos racialmente ajenos, considerándolo un justo acto de retribución por la maldad que, según la propaganda vertida constantemente en las masas, los blancos practican contra los demás.

Queda así configurado el escenario que desembocará, a menos que esta situación se empiece a tomar en serio, en la extinción de la raza blanca por mestizaje y exterminio.
De no hacer algo desapareceremos pronto de la faz de la tierra junto con lo que queda de nuestra cultura, costumbres y valores, siendo reemplazados por una masa mestiza sin ningún tipo de identidad, sin rumbo ni destino común y sin personalidad y por lo tanto mucho más fácil de dominar por la nueva aristocracia mundial que derivaría de los actuales líderes e ideólogos del Sistema.

“Si quieres conocer la verdad, escucha esas ideas por las que los hombres son perseguidos al mostrarlas”

15 Junio 2009 | 03:58 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

ETNOMASOQUISMO III:

El antirracismo tiene la misma obsesión por la raza que el cura puritano por el sexo. Hoy, el sexo se muestra tanto como una industria como la raza es violada y disimulada. Pero en realidad este disimulo esconde una presencia obsesiva del concepto. El antirracismo ha devenido una especie de meta-religión, una forma perversa e inconsciente de racismo, en todo caso el signo de una obsesión racial. ¿Pero qué es en el fondo el racismo? Nadie lo sabe explicar ni definir. Como en todos los vocablos abusivos y con fuertes cargas afectivas, la palabra en sí carece de significación. Se le confunde con la xenofobia, y se habla así del racismo mutuo de los croatas, los serbios y los bosnios, cuando sus disputas son de carácter nacional y religioso, pero no racial.
Aquí las posiciones interesantes son las de Claude Lévi-Strauss en su opúsculo "Raza e Historia" y de Zoulou Kredi Mutwa, autor del famoso ensayo "My People", que fue la más pertinente crítica tanto del apartheid sudafricano como del modelo de la sociedad multirracial. Pero esta fue igualmente la opinión de Léopold Sedar Senghor, que teorizó sobre las nociones de "civilización negro-africana" y "albo-europea". Estas opiniones son clasificadas en la actualidad como gravemente incorrectas.
Globalmente, las tesis de Levy-Strauss, de Kredi Mutwa y de Léopold Senghor concluyen que la humanidad no es una "mobylette", y que no marcha con mixturas. Así, mientras que la ideología oficial niega el concepto de raza, en verdad lo está reconociendo y fortificando.
La sociedad francesa no reconoce que el hecho racial se le impone, se proclama por todos sitios, empezando por los inmigrantes. En los suburbios y en las "zonas sin derecho", los franceses autóctonos son tachados despectivamente como "galos", o, más frecuentemente, como "quesitos" ("petit fromages"). Mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.
Es evidente que las "razas puras" no existen y que el concepto no tiene sentido biológico, pues toda población es producto de un "phylum" genético muy diverso. Pero esto no quita existencia al "hecho racial", ni a las razas. Incluso una población mestiza constituye un hecho racial, y no se puede decir que en Sudamérica o en las Antillas el mestizaje haya creado nuevas razas. Los antirracistas, que niegan la realidad del concepto de raza, son favorables al "mestizaje", militan por la "mezcla de las razas", y niegan por tanto su propia realidad. ¿Entienden quizás que con el mestizaje las razas dejarán de existir? De forma dogmática se empeñan en demostrar "científicamente" que las razas no existen.
De una parte la ideología oficial niega la existencia de las razas humanas, señalan las diferencias insignificantes en los cromosomas personales, pero por el otro la ley prohíbe las discriminaciones raciales "en nombre de la pertenencia o no pertenencia a una raza, etnia o religión". Entonces, ¿las razas existen o no existen?

Por otra parte se proclama la inutilidad de las distinciones raciales, pero se aplican legalmente cuotas de favoritismo racial. Se niegan las "diferencias raciales" pero se pone el punto en las "discriminaciones raciales positivas". Como toda realidad antropológica y, más generalmente, natural, el hecho racial no es un "hecho absoluto", pero es un hecho. Su negación actual por la ideología dominante constituye el signo y la prueba de que la cuestión racial ha devenido fatídica. Toda civilización enferma tiende a censurar la realidad de su mal y a hacer de ella un tabú. No se habla de sogas en la casa del ahorcado. La ideología hegemónica procede así con un trabajo de silencio, con un secreto de familia.
Léonine N´Diaye, en su obra "Le Soleil" (Dakar, 021121987), escribe: "Al igual que existen diferencias entre los pueblos blancos, entre los hispanos y los nórdicos, por ejemplo, también existe esa diferencia entre las etnias tribales africanas. La humanidad está dividida en grandes familias con su propia personalidad, cultura y hecho biológico”.
Entre los africanos, como entre los asiáticos la naturalidad del hecho racial no ofrece problemas. Se reivindica con toda tranquilidad. La negación psicótica del hecho racial en Europa se apoya en la esperanza de que disimulando el hecho racial puede purgar el pecado original del racismo y crear al mismo tiempo una sociedad idílica, un paraíso extraterrestre.
En el censo de la población francesa de 1999, el Instituto Nacional de Estadística no hizo ninguna referencia al origen étnico ni a la religión. Los franceses no debían conocer las cifras reales, Max Clos, presidente del instituto, explicó en Le Figaro (05/03/99): "Una comisión de sociólogos explicó que la menor referencia sobre el carácter étnico o religioso de una ciudad o un barrio podría provocar reacciones racistas. Las gentes tienden a creer que una mayoría de población magrebí o africana crea inseguridad". ¡Fantástico!… como si "las gentes" no se percataran ellas mismas de la realidad al andar por las calles. Este es un perfecto ejemplo de engaños al pueblo, de negligencia del poder y de “transparencia democrática”.
¿Por qué el enfermo desconoce su fiebre, por qué se niega a mirar el termómetro? ¿Porqué los poderes niegan que la inmigración es de hecho un cataclismo social, que está en marcha una colonización, por qué se comportan como si la emigración no existiese?

El Estado se ha vuelto de nuevo censor, a veces se refiere a las poblaciones afro-magrebíes como "representantes de la población que vive en la periferia"… asombroso eufemismo. El Instituto de Estadística niega el hecho étnico y racial y se niega a hacerse pregunta alguna sobre este hecho.
Los poderes públicos, atontados por la psicosis antirracista y el tabú étnico, disimulan voluntariamente las cifras de la inmigración. Pero al mismo tiempo, remarca sus contradicciones, como corresponde a toda ideología alejada de la realidad, pues implícitamente reconocen el carácter étnico de la colonización, reconocen que los inmigrantes rechazan la asimilación. Los poderes públicos colaboran con los inmigrantes colonizadores para moldear la opinión pública. Pues en una sociedad mediática las gentes creen menos en lo que ven que en lo que les inculcan los mass-media.

15 Junio 2009 | 03:59 PM

Hermenegildus

Hermenegildus dijo

Las razas humanas si que existen y son esta:

RAZAS LEUCODERMAS

I. Razas blancas de Europa:

. Raza nórdica, con tipo dálico
. Raza báltica o esteurópida
. Raza alpina, con subraza lapona
. Raza dinámica o adriática
. Raza mediterránea: Subraza ibero-insular o grácil
Subraza atlanto-mediterránea o robusta, con dos tipos:
Tipo Vasco
Tipo Riazán (sur de Rusia)

II. Razas blancas de Asia:
. Raza mediterránea africana: Raza bereber
. Raza mediterránea asiática: Raza sudoriental
Raza indo-afgana

. Raza anatólida, con subraza armenoide
. Raza turánida o turco-tártara (metamórfica o de contacto)
. Raza ainu (Japón)

RAZAS MELANODERNAS

I. Razas negras de África:

. Raza melano-africana, con: Subraza sudanesa
Subraza guineana
Subraza congolesa
Subraza nilótica
Subraza sudafricana
.Raza etiópica (metamórfica)
. Raza negrítida (bambútida)
. Raza khoisánida

II. Razas negras de Oceanía:

.Raza melanesia: Subraza melanesia sensu estricto
Subraza tasmania
Subraza papúa
Pigmeos melanesios

. Raza negritos

III. Razas negras de Asia:

. Raza melano-hidú

IV. Razas híbridas de formación reciente: Raza negra americana
Raza negra sudafricana

RAZAS XANTODERMAS

I. Razas xantodermas de Asia:

. Raza paleosiberiana o urálica
. Raza mongólica, con: Subraza nordmongólica
Subraza centromongólida
Subraza sudmongólida
. Raza indonesia con: Tipo protomalayo
Tipo deuteromalayo

II. Razas xantodermas de Oceanía:

.Raza polinésida, con una nueva raza híbrida de formación reciente: raza neohawaiana y con subraza micronésida

III: Razas xantodermas de América

Raza esquímida
Raza amerindia con: Subraza nordpacífica
Subraza nordatlántica
Subraza sudpacífica Subraza sudatlántica
Subraza pámpida o patagónida
Subraza paleoamerindia o fuéguida

RAZAS AUSTRALOIDES

I. Raza australiana , con: Tipo carpentario o carpentariano
Tipo murrayano
II. Raza Veda

23 Junio 2009 | 01:57 PM

Hermes1960

Hermes1960 dijo

Les han obligado a decir a los científicos bajo amenazas de despedirlos y aun cosas peores, a decir que la diferencia entre los humanos en el ADN es de 0,01%, pero esto no es verdad, el chimpancé es el animal evolutivamente hablando más parecido al hombre y nos parecemos en un 98,4%, luego la diferencia es de 1,6% y nos separamos hace 6 millones de años.

Los humanos se separaron de un grupo homogéneo hace 120.000años, se sugiere que estaban en África, no por otra cosa porque el cráneo homo sapiens más antiguo vivió en África, pero sabemos que ya había habido homínidos en Eurasia hacía muchos miles de años atrás, pero desde hace 40.000años se aceleró la evolución, sobre todo desde hace 12.000años en que se cambió el 7 % del ADN. Si la evolución desde hace 6 millones de años hubiese ido a esa velocidad, nos diferenciaríamos ahora de los chimpancés en 160 veces más.

160*1,6 = 256% .........256% / 6 = 42,666% en 1 millón de años. Por una sencilla regla de tres, tenemos que: 42,666% es a 1 millón de años como x es a 12.000ños, por tanto, x = 0,512% que es 51,20 veces mayor que la que decían los guardianes progres de la verdad absoluta. Si no hay mestizaje las razas serán cada vez más diferentes entre ellas, hasta que se separen en especies. Pero este porcentaje se refiere a los últimos 12.000años.

Si la evolución hubiese ido menos rápida tendríamos: 1,6% / 160 = 0,01 % ; por tanto en 5,862000 años * 0,01% = 0,05862%, pero este dato es menor que el real, porque no cuenta que la evolución se aceleró hace 40.000años. Pero como no sabemos a que velocidad se aceleró nos tendremos que conformar con estos datos:

0,512% + 0,05862% = 0,57062% de diferencia entre humanos que en realidad es más y esta cifra es muchísimo, un poco más y seríamos especies diferentes.

19 Septiembre 2009 | 03:04 PM

Hermes1960

Hermes1960 dijo

Efectivamente las razas humanas eisten, como todo el mundo que puede ver así es y las diferencias entre las diferentes razas son muchísimo más de lo que quieren que creamos pero las coss son así y las diferencias son abismales, una diferencia entre unblanco y negro del 0,60% es muchísimo, de los chimpancés nos diferenciamos sólo en 1,6%, por tanto, si no hay mezcla racial, seremos cada vez más indiferentes hasta que nos separemos en razas, entonces ya la hibridación sería imposible.

19 Septiembre 2009 | 03:11 PM

Hermes1960

Hermes1960 dijo

En el comentario anterior he cometido una equivocación, dice si no hay mezcla racial, seremos cadavez más diferentes hasta que nos separemos en razas, entonces la hiridación sería imposible.

Y debe decir:

En el comentario anterior he cometido una equivocación, dice si no hay mezcla racial, seremos cadavez más diferentes hasta que nos separemos en especies, entonces la hiridación sería imposible.

19 Septiembre 2009 | 03:15 PM

EL CURIOSO

EL CURIOSO dijo

SABEMOS QUE EXISTE ,QUATRO RASAS VIZIBLEMENTE OI EN DIA.
BLANCA,NEGRA,AMARIA, Y ROHA.
DA IGUAL EL ORDEN QUE YO LE HE ESCRITO.
LA PREGUNTA ES?
QUIEN LE HAN CREADO? Y PORQUE TANTA DIFERENCIA?
NO SOLAMENTE, LA COLOR,SI NO FISICAMENTE Y EN INTELIGENCIA.

PONGA LA RESPUESTA EN LA MISMA PAGINA.

22 Septiembre 2009 | 11:03 AM

EL CURIOSO

EL CURIOSO dijo

PARA PAULA.EL ORIGEN DE LA RAZA HUMANA ERA EN UNA DE LAS MAS GRANDE MARAVILLAS DEL MUNDO.
LA BIBLEOTECA DE ALEXANDRIA, Y QUE QUEDA MAS EN PRESENTE, EN ESTADO PAPAL. OJO EN SU BIBLEOTECA PRIVADA.

NO TIENE ACCESO ALQUIEN FUERA DE EL.

22 Septiembre 2009 | 11:18 AM

mesudamolt

mesudamolt dijo

Hola!
cuando comence la lectura de todos los que aqui han sido, estaba SEGURO que existe la especie humana, que el concepto de raza no es cientifico, que el color de la piel es uno de los factores de menor importancia.
El 25 octubre 2005 SEBASTIAN, nos hace una lecciòn magistral, por si eso fuera poco.
al final de su "exposé" dice algo muy interesante:
"el racismo es un mito el cual se apoya en elaboraciones míticas por lo tanto se crean imágenes estáticas de la cultura que por así decirlo la niega de antemano, en tanto la cultura en su esencia es dinámica y cambiante."
Pero que quieren Vds: despues de leer pitecantropo, yo tambien comienzo a zozobrar!
Y me digo que en vez de razas diferentes, a lo peor hay hasta especies diferente!!!!

3 Noviembre 2009 | 04:22 PM

leo

leo dijo

Zac, lo que te sucede a ti tambien le sucede a los que venimos aqui.....a buscar inodoros con qe descargar nuestros intestinos. Es cierto que lo que aqui entran vienen a tragarse toneladas de mierda. El dinero es lo que hace que nosotros no estemos comiendo mierda aqui. Este lugar es solamente para los comemierdas. Y si me preguntas amigo Zac, para que yo entre aqui te dire que porque me entro ganas de hacer "pis", al igual que a ti te entro ganas de descargar tus intestinos. Ambos estamos de acuerdo que en estos jergones de mierda los unicos que salen ganando son esos que vienen a cagarnos encima. Leo

23 Diciembre 2009 | 03:38 PM

leo

leo dijo

Zac, lo que te sucede a ti tambien le sucede a los que venimos aqui.....a buscar inodoros con qe descargar nuestros intestinos. Es cierto que lo que aqui entran vienen a tragarse toneladas de mierda. El dinero es lo que hace que nosotros no estemos comiendo mierda aqui. Este lugar es solamente para los comemierdas. Y si me preguntas amigo Zac, para que yo entre aqui te dire que porque me entro ganas de hacer "pis", al igual que a ti te entro ganas de descargar tus intestinos. Ambos estamos de acuerdo que en estos jergones de mierda los unicos que salen ganando son esos que vienen a cagarnos encima. Leo

23 Diciembre 2009 | 03:44 PM

leo

leo dijo

Zac, lo que te sucede a ti tambien le sucede a los que venimos aqui.....a buscar inodoros con qe descargar nuestros intestinos. Es cierto que lo que aqui entran vienen a tragarse toneladas de mierda. El dinero es lo que hace que nosotros no estemos comiendo mierda aqui. Este lugar es solamente para los comemierdas. Y si me preguntas amigo Zac, para que yo entre aqui te dire que porque me entro ganas de hacer "pis", al igual que a ti te entro ganas de descargar tus intestinos. Ambos estamos de acuerdo que en estos jergones de mierda los unicos que salen ganando son esos que vienen a cagarnos encima. Leo

23 Diciembre 2009 | 03:44 PM

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